jueves 16 de julio de 2009

ENTREVISTA AL MARISCAL DE CAMPO ERICH VON MANSTEIN

Hola a todos. Echando un ojo en mi pequeña biblioteca he encontrado una interesante entrevista, que se publicó de manera inédita, en la Enciclopedia Sarpe de la Segunda Guerra Mundial, allá por 1975. Os la he transcrito, porque Von Manstein, en su línea, no se corta en mostrar sus opiniones, siempre con ese toque de arrogancia que le caracteriza. Acolación de esto os recomiendo que leáis sus memorias de guerra, tituladas "Victorias Frustradas", publicadas por Inédita Editores. Un excepcional libro.
Os dejo con la entrevista...
-Periodista. ¿Puede explicarme cual fue su papel en la Operación Barbarroja?

-Von Manstein: En aquella época había preparado un nuevo Cuerpo de Ejercito en Silesia, y fui enviado a Prusia Oriental con este Cuerpo de Ejercito pocos días antes de la ofensiva. Apenas llegado allí, recibí orden de participar en las operaciones, pero no tuve ocasión de participar en los planes previos a la batalla.

- P. ¿Como explica que el ejercito soviético no estuviese preparado para el combate?

- V.M. Desde hacía tiempo, los rusos habían tomado posiciones a lo largo de la frontera con fuerzas importantes, cuando nosotros no teníamos más que unas pocas divisiones en el frente oriental. Los rusos reforzaron cada vez más sus efectivos, pero los habían distribuido de manera que pudieran defenderse en caso de ataque y atacar rápidamente en caso necesario. Evidentemente, Stalin, en Junio del año de nuestra ofensiva, no creía en la posibilidad de un ataque nuestro, y por consiguiente, todas aquellas importantes fuerzas no estaban preparadas a combatir en el momento en que Alemania atacó.

- P. ¿Cuáles fueron los errores cometidos por los generales rusos y cuales por los alemanes durante la campaña de Rusia?

- V.M. Solo puedo juzgar los errores cometidos en el curso de las operaciones en las que tomé parte personalmente. De aquí que solo pueda decir lo siguiente: en la primera fase de la campaña de Rusia, Stalin cometió el error fatal de ordenar a todos y en todas partes resistir hasta el final. Esto fue lo que permitió aniquilar varios ejércitos soviético cercándoles. Luego Stalin, renunció a este tipo de táctica, mientras Hitler, desgraciadamente, la hizo suya. Se puede decir que el error más grave por parte rusa fue este. Sin embargo hay que tener en cuenta que durante las grandes purgas habían sido aniquiladas las mejores mentes del ejercito soviético. Además era típico del sistema bolchevique que todos los dirigentes evitaran actuar por iniciativa propia, y por esa la decisión de lo que se debía hacer era tomada muchas veces con cierto retraso.

En cuanto a los errores tácticos, por lo que yo se, puedo decir que los rusos cometieron solo una gran equivocación cuando tras la aniquilación del VI Ejército en Stalingrado, avanzaron sobre Shakov, o sea, hacía el oeste, donde estaban prácticamente destruidos los ejércitos italiano y rumano. Deberían haberse dirigido al sur o al sudoeste, en dirección a Rostov y la región del Dnieper. De tal modo habría separado no solo mi Grupo de Ejércitos “Don”, sino el Grupo de Ejércitos “Kleist” en el Cáucaso, y así, habrías podido aniquilar ambos ejércitos.

Por parte alemana no hay duda que el gran error fatal fue cometido solo por Hitler, que había echo suyo el principio que fue de Stalin de resistir a toda costa y en todas partes de resistir hasta la muerte, sin tratar de tener en cuenta las condiciones en cada caso particular. Por ejemplo, al comienzo de la Campaña de Rusia, su error más grave fue poner en primer plano las miras políticas y comerciales, como la conquista de las zonas mineras, y luego la conquista del Cáucaso por una parte, y Leningrado por otra, mientras que el Estado Mayor quería primero destruir las fuerzas armadas rusas que se habían concentrado a lo largo de la carretera hacía Moscú. A causa de estas disensiones la ofensiva contra Moscú fue retrasada muchas semanas, y por esta razón la ofensiva que se realizó sobre la ciudad termino en fracaso.

- P. ¿Qué diría si tuviera que comparar el avance de los ejércitos alemanes sobre Francia y el avance sobre Rusia?

-V.M. Verdaderamente la primera parte del avance de los ejércitos acorazados en Rusia se desarrolló de manera análoga al avance en Francia: quizá la resistencia rusa fue más obstinada, pero sustancialmente el avance de las tropas alemanas en Rusia se desarrolló de modo semejante a los avances en Polonia y Francia.

-P. ¿Cuál es su opinión sobre el hecho de que Alemania atacara a Rusia, dando así el inicio a la guerra en dos frentes.

-V.M. Hitler se encontró por así decirlo entre la espada y la pared. Había derrotado –o al menos eso parecía- a Francia y a Inglaterra superando todas la expectativas creadas. Sin embargo, no había preparado nada para poder aprovechar la ventaja, es decir, desembarcar en Inglaterra. Y los ingleses habían escapado en Dunkerque. Se hallaba así ante el dilema de continuar la guerra contra Inglaterra o volverse contra Rusia, que a su parecer, le habría seguramente atacado apenas se hubiera encontrado en condiciones, así que decidió atacar a Rusia primero, provocando de este modo la guerra en dos frentes.

¡El mismo, que había declarado siempre que no sería tan estúpido como para hacer la guerra en dos frentes! En mi opinión, Hitler debería haber preparado con tiempo un desembarco en Inglaterra con el fin de derrotarla definitivamente y en breve tiempo, porque mientras más duraba la guerra en Occidente, más peligrosa se hacía la amenaza rusa. Yo creo que aparte de las razones ideológicas que lo llevaron a atacar a los soviéticos se encontró obligado a hacer lo que hizo porque quería destruir la última ancla de salvación de Inglaterra. En mi opinión, la Campaña de Rusia fue un error.

- P. ¿Cuál es su opinión sobre los Generales rusos?

- V.M. Siempre habíamos tenido la impresión de que los generales rusos no poseían el espíritu de iniciativas que estábamos habituados a encontrar en nuestros altos oficiales. Puede ser que esto se debiera a que el régimen soviético no admitiera ni decisiones ni iniciativas propias.

- P. Para finalizar; ¿Cuál es su opinión sobre la eficacia del carro T-34 ruso?

- V.M. El T-34 era un carro muy bueno. Efectivamente era muy superior a los carros de combate de que disponíamos en aquella época. Pero sus equipos, no estaban a la misma altura. En primer lugar, los T-34 no estaban unidos por radio como los estábamos nosotros, por lo que no podían comunicarse entre ellos de una manera rápida, lo que en muchas ocasiones nos dio una inestimable ventaja.

- P. Muchas gracias por su tiempo Mariscal.

- V.M. No hay de que.
Fuente: Biblioteca Alcar-Sarpe. La SGM. 1975

miércoles 8 de julio de 2009

SCHWIMMWAGEN. EL VEHÍCULO ANFIBIO ALEMÁN.

El Profesor Ferdinand Porsche al igual que muchos hombres y mujeres de su generación se vio inmerso a lo largo de su vida en las fuertes convulsiones políticas que agitaron a Europa durante los años 1900-1945, incluyendo dos guerras mundiales. Su genio creador estuvo al servicio de su país desarrollando vehículos militares durante los años 1914 - 1918 para el emperador Alemán y durante el periodo 40-45 para el IIIer.Reich .
El que describimos aquí es un vehículo anfibio desarrollado y fabricado en el año 1941 cuando el curso de la IIª Gran guerra mundial no se había decantado aun a favor de las fuerzas Aliadas.



El Schwimmwagen, que inicialmente fue designado como tipo 128, se montó al principio sobre un bastidor del "Escarabajo", normal que tenía una batalla de 2.400 mm. Aunque los datos no son fiables, de este tipo al parecer, se produjeron unas 100 unidades, finalmente entró en producción en Wolfsburg como tipo 166 con una batalla de 2.000 mm.


En acción; Croacia, 1943


Fue diseñado para vadear ríos. Se equipó con un mecanismo propulsor replegable tipo fuera borda con hélice, cuyo eje se engranaba con el motor VW de cuatro cilindros opuestos. Aunque carecía de timón, en el agua, el anfibio podía ser controlado con la dirección de tal modo que las ruedas delanteras actuaban como timones, además con la típica previsión germana disponía de un remo aunque carecía de ancla.

En la práctica demostró ser un vehículo muy versátil y eficaz, la simplicidad mecánica era una de sus armas, lo que facilitaba enormemente su mantenimiento incluso en condiciones adversas. Una altura de 24,5 cm. sobre el suelo y su base completamente plana, le permitían vadear con facilidad zonas encharcadas y deslizarse sobre la nieve o el barro. Cuando circulaba sobre carreteras asfaltadas se podía desengranar la tracción a las cuatro ruedas.

Se estima que del tipo 166 se fabricaron aproximadamente unas 15.000 unidades.

Finalmente cerrando el círculo iniciado en el año 1940 con el Volkswagen tipo 84 de tracción total y aprovechando la versatilidad del bastidor del 166 se le montó una carrocería de "Escarabajo" que tenía una batalla de 2.400 mm , al vehículo resultante se le denominó Kommandeur, con una producción estimada de unas 667 unidades.

El Schwimmwagen o, Porsche tipo 166 abrió el camino para el desarrollo futuro de vehículos Porsche de tracción total, al que seguirían el tipo 597 Jagdwagen.



Sin duda alguna, una maravilla de vehículo, actualmente cotizadísimo entre los coleccionistas, que prestó un inestimable servicio a la Wehrmacht en muchas ocasiones gracias a su versatilidad y navegabilidad.

Fuente:
http://www.vw166.com/
http://www.theeasternfront.co.uk/Vehicl ... movers.htm
http://www.miescarabajo.com.ar/schwimmwagen.htm

domingo 28 de junio de 2009

AXIS SALLY, LA PUTA DE BERLIN

Sally la del eje, nació en Portland, Main el 29 de Noviembre de 1900, con el nombre de Mildred Elizabeth. Fueron sus padres Vincent Sisk y Mae Hewitson Sisk. Sus padres se divorciaron, en 1907, antes que ella cumpliera 10 años. Poco después, su madre se casó con un dentista llamado Robert Bruce Gillars y por esa razón Mildred tomó el apellido de su padrastro, siendo desde entonces Mildred Elizabeth Sisk Gillars.

Su vida transcurrió de manera normal. Creció, se educó y se graduó en 1917. Estudió en la universidad de Ohio Wesleyan, situada en el pueblo de Delaware hasta 1922, sin lograr obtener el título en Arte Dramático, pero tomando cursos de idiomas y vocalización. Sin duda estaba bien preparada para el trabajo que desempeñaría en el futuro. En 1929 su madre la llevó a Francia donde estudió por espacio de 6 meses. De regreso a Estados Unidos trabajó en Nueva York, donde obtuvo pequeños papeles en comedias musicales, pero nada importante que la hiciera destacar. Entre 1934 y1935, estuvo en Alemania, estudiando música en Dresde y trabajando como vendedora e instructora de inglés en Berlitz.

Regresó a Estados Unidos y volvió a Alemania, poco después del ataque a Pearl Harbor. Trabajó como aspirante a actriz, como mesera y oficinista, mientras esperaba la oportunidad de obtener un papel dramático en el teatro o en el cine. Conoció a Max Otto Koischwitz ex ciudadano americano y ex profesor universitario, con quien tuvo un romance. Otto, en esos momentos oficial del ejército alemán, se desempeñaba como director de programación de Radio Berlín y a cargo de la difusión de propaganda política.



Por medio de Otto, se involucró en el Ministerio de Propaganda y trabajó activamente radiodifundiendo material escrito específicamente dirigido a las fuerzas armadas americano, a los prisioneros de guerra y a las mujeres que en Estados Unidos esperaban el regreso, sano y salvo, de sus hijos al hogar. Su principal misión, bajo el seudónimo de Midge at the Mike (Midge en el Micrófono), era la desmoralización del enemigo, quienes eran nada menos que sus compatriotas. El apelativo Axis Sally, o la “puta de Berlín” le fue puesto por los soldados estadounidenses en el frente. Mildred se convirtió en una estrella de tipo disk-jockey con un programa llamado "Hogar, Dulce Hogar", pero que estaba cargado de una fuerte dosis propagandística, dirigida especialmente contra los judíos y contra el Presidente Franklin Roosevelt, entre otros políticos de la época. El programa diario se inició el 11 de Diciembre de 1941 y duró hasta el 6 de mayo de 1945.

La mayoría de los programas fueron emitidos desde Berlín, pero también se realizaron en Holanda. Francia y durante la Batalla del Bulge, cuando estuvo muy activa intentando desmoralizar a las fuerzas estadounidenses. Todas esas emisiones fueron grabadas en Silver Hill, Maryland, Estados Unidos y fueron usadas como pruebas durante el juicio que le siguieron luego de ser capturada.

El programa más famoso de Sally fue uno titulado Visión de la Invasión ocurrido el 11 de mayo de 1944. Fue dirigido a las tropas estadounidenses en Inglaterra mientras esperaban el momento de la invasión a Normandía. Mildred hizo el papel de una madre que soñó que su hijo moría durante la invasión, en un barco incendiado durante la travesía. El programa fue adornado con gran profusión de efectos sonoros, mientras un locutor relataba:

"The D of D-Day stands for doom... disaster... death... defeat... Dunkerque or Dieppe"

"La D del Día-D significa sentencia... desastre... muerte... derrota... Dunkerque o Dieppe."

Después de la rendición de Alemania, Mildred trabajó con los desplazados, en la obtención de comida, casa, tratamiento médico, localización de parientes y amigos desaparecidos y hasta en la búsqueda de empleo para los millones de personas desocupadas. Pasó tres semanas en un hospital americano en 1946. Luego, en la Navidad de 1946, fue internada en un campo de prisioneros en Wansel Alemania, pero se le otorgó amnistía y fue liberada. Vivió en la Zona Francesa de Berlín, pero un día al tratar de renovar su pase en Frankfurt fue arrestada y encarcelada, por más de un año.


El 21 de Agosto de 1948, fue llevada a los Estados Unidos y recluida en la Cárcel del Distrito de Columbia en Washington. Más tarde se le hicieron 10 cargos de traición a la patria, que se convirtieron en 8, siendo enjuiciada, el 25 de Enero de 1948. El 10 de Marzo de 1949, un jurado federal de siete hombres y cinco mujeres la exculpó de 7 cargos y sólo la encontró culpable, luego de la presión gubernamental en el décimo cargo, que fue el haber propalado el programa "La Visón de la Invasión". Axis Sally fue sentenciada a prisión de 10 a 30 años y al pago de una indemnización de $10,000.00. Luego de pasar 12 años de encarcelada en el Reformatorio de Mujeres en Alderson, West Virginia, fue indultada, pero prefirió permanecer en prisión para ridiculizar la acusación de traidora. Dos años después solicitó su liberación saliendo de la cárcel el 10 de Junio de 1961. Ingresó a un convento de monjas católicas cerca a Columbus, Ohio. Trabajó como maestra en la escuela de la congregación y regresó a la universidad obteniendo un título de grado en locución en el año 1973.

Mildred Elizabeth Gillars, más conocida como Axis Sally, murió de cáncer al colon el, 25 de Junio de 1988, en Columbus, Ohio, a la edad de 87 años.

http://en.wikipedia.org/wiki/Axis_Sally
http://www.historynet.com/mildred-elizabeth-sisk-american-born-axis-sally.htm
http://www.exordio.com/1939-1945/





jueves 18 de junio de 2009

LIBRERIA SGM

Sabéis que normalmente, en mi sección de Librería SGM suelo traeros 3 o 4 novedades, pero esta vez me veo obligado a dedicarla a uno de los libros más esperados por cualquier aficionado de la SGM, al menos en mi opinión.

Se trata ni más ni menos que de otra obra de Antony Beevor, que ésta vez nos llevará hasta las playas del norte de Francia. El Día D y la Campaña de Normandia.

Vuelve a la carga con esta obra, tras éxitos pasados como Berlín 1945, Creta o Stalingrado. De algo más de 600 páginas, ya está a la venta en Gran Bretaña (15 libras) y llegará a nuestras librerías a principios de Septiembre. Con la rigurosidad y profunda labor de documentación que le caracterizan la obra promete y mucho. No veo el momento de tenerlo entre mis manos. Con que sea la mitad de bueno que Stalingrado o Creta valdrá la pena pagar los 20 o 25 eurazos que tiene pinta que va a costar tirando por lo bajo.

Curiosamente no han aparecido muchas noticias en la prensa sobre esta magnífica novedad. Solo encontré una reseña en El País, que os transcribo a continuación porque por el momento no se sabe mucho del libro.




El historiador Anthony Beevor desvela el "cruel martirio" de la población civil


"Medio siglo después de la publicación de El día más largo (1959), de Cornelius Ryan, periodista reconvertido en uno de los mayores autores de libros de éxito sobre historia militar (La última batalla, Un puente lejano), y que por cierto, desembarcó en Normandía como reportero, aparece D-Day, del historiador Antony Beevor. Con él estamos ante un acontecimiento. No sólo por la capacidad del autor de Stalingrado y Berlín, la caída, de explicar la historia con magnífico pulso literario y con la calidad prístina de la primera vez (la primera reacción ante un libro sobre el Día-D es que ya nos lo han contado y lo hemos visto todo), sino porque Beevor llega con ases en la manga: revelaciones o formas de revisar cosas sabidas que producen nuevas conmociones (como sucedió con las violaciones de mujeres alemanas por los rusos en la batalla de Berlín).

Así ocurre con su descripción de los padecimientos sufridos por los civiles normandos a causa de los tremendos bombardeos aliados en las vísperas, durante y después de la invasión: el historiador califica de "cruel martirio" ese machaque que significó la destrucción de ciudades como Caen o Saint-Lô y la muerte de unos 20.000 franceses. No es de extrañar el frío recibimiento -que el autor describe- tributado por algunos normandos a sus liberadores, que además tenían el gatillo fácil. Unos 3.000 civiles murieron en las primeras 24 horas de la invasión, el doble que soldados estadounidenses.

En total, remata con su capacidad para atar cabos, durante la guerra murieron por acción de los aliados 70.000 civiles franceses, una cantidad que, recalca, supera a la suma de británicos muertos por los bombardeos alemanes de la Luftwaffe. Otro punto fundamental en el libro de Beevor es su reivindicación de lo que significó el segundo frente en el contexto de la II Guerra Mundial. Si bien el desembarco en sí se zanjó con costes de vidas por debajo de las estimaciones previstas -si exceptuamos la sangrienta playa Omaha-, los combates en las semanas y meses posteriores, cuando aparecen por fin las divisiones blindadas de las SS fueron de una ferocidad que superó a la proverbial del frente ruso. Las pérdidas alemanas en Normandía fueron de 2.300 hombres por división al mes y las de los aliados, de 2.000. En el Este los alemanes perdían 1.000, y los rusos unos 1.500. La lucha, que Beevor describe con un realismo estremecedor (desde el sip-sip de las balas en la arena de las playas a los inevitables detalles gore: el paracaidista al que se desparraman los sesos al quitarle el casco).

La liquidación sumaria de prisioneros alemanes es otro de los puntos calientes de D-Day. Como lo es la sugerencia de que civiles franceses lucharon con las armas en la mano del lado alemán o que varias unidades aliadas fueran obligadas a desembarcar o a saltar de los aviones a punta de pistola. El día más largo (el término es de Rommel) estuvo a punto de ser el desastre más grande. Beevor explica cómo se evitó la gran tormenta del 5 que hubiera significado una catástrofe como la de la Gran Armada española, y cómo los alemanes estuvieron muy cerca de rechazar a los estadounidenses en Omaha.

El punto de vista de los alemanes está muy bien documentado, en parte gracias al tesoro de información que ha encontrado Beevor en los interrogatorios a los mandos germanos prisioneros.

Como siempre, donde Beevor es insuperable es en su forma de narrar, en la humanidad (la espera de los asaltantes, entre el miedo y los malos presentimientos; el shock de los heridos en las playas); el humor (el coronel Pine-Coffin -Ataúd de Pino- al que sus hombres siguen con aprensión), la gran descripción de los personajes, desde Montgomery, al que critica por su egocentrismo, hasta los tarantinescos mandos de los paracaidistas pasando por el jefe de comandos que caza con su rifle a los francotiradores alemanes como ciervos o el oficial de la Royal Navy devoto lector de Marcel Proust que ha de disparar estremecido sus cañones sobre la mansión escenario de A la sombra de las muchachas en flor."

Enlace directo a la noticia: http://www.elpais.com/articulo/internacional/vision/Normandia/elpepiint/20090608elpepiint_18/Tes

jueves 11 de junio de 2009

LA ORGANIZACIÓN TODT

Para la realización del gigantesco programa de fortificaciones emprendido por el Tercer Reich, Hitler decide crear en 1938 una organización adaptada a este tipo de trabajo. Bautizada con el nombre de su máximo jefe y creador junto a Hitler, ingeniero de caminos, Fritz Todt, la Organización Todt (O.T) se encargó en aquellos días de preguerra de la realización de las famosas Autobahn germanas, así como del Westwall –la Línea Sigfrido-, que a lo largo de las fronteras occidentales alemanes cubría un frente de 600 Km. con unos 14.000 puntos fortificados aproximadamente.

Fritz Todt

La Organización Todt estaba compuesta por un pequeño número de consejeros y de ingenieros, tales como Ferdinand Porsche, y técnicos y subordinados a é,l estaban los magnates de la industria del acero, como Alfred Krupp, Wilhelm Flick, Hugo Stinnes y un número enorme de trabajadores extranjeros, entre ellos miles de españoles (1,5 millones con anterioridad a 1944), muchos de los cuales fueron forzados a vivir en condiciones terribles. El programa de trabajo obligatorio de la Organización Todt para los trabajadores extranjeros fue diseñado por Fritz Sauckel. Además de su uso en la construcción supervisada militar, la custodia de los trabajadores auxiliares secuestrados en los territorios ocupados fue transferida a menudo a los patrones franceses y alemanes colaboracionistas que habían tenido contratos militares de las autoridades germanas.



Hitler con Todt, inspecciona una de los múltiples trabajos de la O.T


El 8 de Febreo de 1942, Todt muere en accidente de aviación, sucediéndole en el cargo el ministro de armamento y arquitecto personal de Hitler, Albert Speer, quien impulsa notablemente nuevas construcciones. Concebida como organización para militar al servicio de la Wehrmacht, sus miembros, pese a ser civiles, vestían uniforme caqui y tenían sus propias graduaciones. La O.T, estaba dividida en varias Direcciones Superiores, y éstas, a su vez, en Talleres de trabajo. Sólo en la Francia ocupada existían más de quince Direcciones Superiores que empleaban a miles de obreros, en su mayoría prisioneros de guerra de naciones del Este, franceses, belgas y españoles, refugiados en el país vecino al concluir la Guerra Civil.


Un español, miembro de la Organización Todt.

Casí siempre las fábricas eran requisadas por las autoridades germanas, si bien algunas veces eran contratadas para trabajar con la O.T. Con ello evitaban que sus obreros fueran deportados a Alemania, para incorporarse al Servicio Obligatorio y de la Reserva. El personal contratado percibía un salario que rondaba los 3.000 francos mensuales – el doble que un funcionario administrativo-, aunque el temor a los sabotajes en las obras indujo a las autoridades de la Organización a reducir la contratación de extranjeros.

La obra más impresionante de la O.T, fue sin duda alguna, el Muro del Atlántico, pero otras edificaciones de enorme trascendencia en el curso del conflicto se debieron a su intervención: el cambio del sistema viario de todo el ferrocarril soviético, el Südwall o Muro del mediterráneo, la Línea Gustav en Italia y el Östwall o muro del Este, en Ucrania. Además entre las competencias de la Organización se contaban las reparaciones de estaciones de ferrocarril, carreteras, centrales hidroeléctricas o cualquier obra pública dañada por los bombardeos.

Las famosas Autobahn del Reich, obra de la O.T

Un soldado hace guardia a los pies de la potente "Batterie Todt"


Fuente: Enciclopedia ABC Segunda Guerra Mundial.