De no haber sido por la Segunda Guerra Mundial, Terezín se hubiera conocido como la fortaleza más perfecta del siglo XVIII.

Por impulso del emperador José II, según proyectos de la escuela francesa de ingeniería de Mezieres, desde el año 1780 durante 11 años se construyó en el área de 398 hectáreas una fortificación que recibió su nombre en honor de la madre de José II, emperatriz María Teresa. La guarnición era formada por 5.655 hombres. No obstante, durante la guerra la fortaleza podría acoger un ejército de 60.000 hombres y 6.500 caballos y sus reservas alcanzaban para 3,5 meses.
Entre 1941 y 1945 Terezín fue utilizado como campo de concentración alemán. En principio, se utilizó la ciudad como ghetto para reunir allí a los judíos más notables cuya eliminación hubiese sido problemática. También había artistas de Bohemia y Moravia, además de unos 15.000 niños.
En la "Pequeña Fortaleza" funcionó desde 1940 un campo de concentración para 32.000 presos políticos y judíos. A partir de 1942 simulaba ser un ghetto para ancianos, pero en realidad era una estación de paso para la deportación a Auschwitz
Las condiciones de salubridad eran intolerables, lo que provocó epidemias con numerosos muertos. Para fines de 1943 el departamento sanitario del gueto había logrado establecer un hospital, lo que permitió una reducción de la tasa de mortandad.


Hacia fines de 1943, cuando el mundo exterior comenzó a tener mayor conciencia sobre lo que estaba ocurriendo en los campos nazis, los alemanes decidieron permitir una visita a Theresienstadt de una comisión investigadora de la Cruz Roja Internacional. Para ello primero hacía falta preparar el gueto: los alemanes aliviaron el hacinamiento deportando prisioneros a Auschwitz; construyeron un café, negocios, un banco, jardines de infantes y una escuela, todos ellos ficticios; plantaron flores y filmaron una película de propaganda que presentaba la vida en Theresienstadt como idílica y confortable.


La comisión llegó el 23 de julio de 1944. Los prisioneros que se entrevistaron con sus integrantes habían sido advertidos de antemano sobre cómo comportarse y qué decir. La visita fue un éxito y las SS lograron engañar completamente a la comisión. La realidad era muy diferente...

Durante los últimos seis meses del gueto arribaron muchos judíos procedentes de Eslovaquia, Hungría, el Protectorado de Bohemia y Moravia, Alemania, Austria, Holanda y Dinamarca. Cerca del fin de la guerra, la Cruz Roja transfirió a algunos de ellos a países neutrales. En abril de 1945 los alemanes llevaron a Theresienstadt a miles de prisioneros que habían sido evacuados de campos de concentración. Esto produjo el estallido de nuevas epidemias. El 3 de mayo los nazis entregaron Theresienstadt a la Cruz Roja; el gueto fue liberado el 8 de mayo por tropas soviéticas. El último judío abandonó Theresienstadt el 17 de agosto.
En total, 140.000 judíos fueron llevados a Theresienstadt; 33.000 murieron allí, 88.000 fueron deportados a campos de exterminio, y 19.000 sobrevivieron en el gueto o en los grupos transferidos a Suecia o Suiza. De los que fueron deportados, sólo 3.000 sobrevivieron.
Fuentes: Wikipedia / Roberto O. Cacheiro Frías / http://www.pamatnik-terezin.cz/showdoc.do?docid=164
Por César Gil.
1 comentario:
buscando documentación en la web sobre Terezin me topé con tu blog. Es un buen sitio para los interesados como yo en la IIGM. Lo añadiré a mi lista de favoritos. Saludos desde Tenerife.
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