28/9/10

EN LA LINEA SIGFRIDO

La Línea Sigfrido fue el nombre que dieron los Aliados a una línea defensiva alemana contrapuesta a la Línea Maginot francesa durante la Segunda Guerra Mundial. El nombre que los alemanes dieron a la línea fue Muro del Oeste, siendo la original Línea Sigfrido una sección de la Línea Hindenburg que se había construido durante la Primera Guerra Mundial.


La Línea Sigfrido fue un sistema de defensa a lo largo de 630 km, que consistía en más de 18.000 búnkeres, túneles y trampas para tanques. Empezaba a la altura del poblado de Cléveris, en la frontera sur con Holanda, y terminaba a la altura de Weil am Rhein en la frontera con Suiza. A diferencia de la línea Maginot, fue pensada con propósitos propagandísticos y construida entre 1938 y 1940.

La construcción del Muro del Oeste, como bautizaron los alemanes a la Línea Sigfrido, fue llevada a cabo inicialmente por firmas privadas, pero cuando éstas no pudieron suministrar la cantidad de hombres requeridos, se recurrió a la Organización Todt que logró poner a trabajar a casi medio millón de personas al mismo tiempo. Para aquella época este grupo de construcción no utilizaba todavía mano de obra esclava.

Construyendo un bunker...



Obstaculos levantados por la Organización Todt

Hitler ordenó la construcción del Muro del Oeste como una línea defensiva seria, si bien, desesperado, recurrió a ella al revertirse el curso de la guerra. El objetivo original de la línea era de propaganda. De esta manera, los alemanes veían a la Línea Sigfrido como una afirmación de que la política exterior de Alemania era defensiva, además de que se sentían seguros ante una inminente invasión francesa, como clamaban los nazis.

Al iniciarse la guerra, los aliados permanecieron detrás de sus líneas defensivas al mismo tiempo que vigilaban la línea defensiva enemiga, permitiendo a los alemanes ocupar completamente Polonia y Checoslovaquia. Al finalizar la guerra, los aliados perdieron mucho tiempo desmantelando la línea, distrayéndose de los preparativos que emprendían los alemanes para una nueva ofensiva, posteriormente llamada la Batalla de las Árdenas. Se puede afirmar entonces que en términos de propaganda, el Muro del Oeste fue un éxito, si bien en términos militares fue tan inútil como la Línea Maginot francesa.

El general estadounidense George Patton comentó acerca de la Línea Sigfrido: Las fortificaciones fijas son monumentos a la estupidez de la humanidad.

Por su parte, el general alemán Erwin Rommel jamás confió en el Muro del Oeste como una posibilidad seria de repeler a los aliados. Por el contrario, puso todas sus esperanzas en evitar el desembarco aliado en Europa.

A pesar de que Francia declaró la guerra a Alemania en 1939, no se reportó ningún combate en la Línea Sigfrido y la Línea Maginot. Por el contrario, ambos bandos permanecieron atrincherados en la llamada Guerra en broma. Al empezar la Batalla de Francia, los defensores franceses de la Línea Maginot esperaron en vano un ataque desde la Línea Sigfrido. Si bien se llevaron a cabo unos ataques, éstos fueron de distracción nada más. Concluida la batalla, los alemanes retiraron todas las armas transportables de la Línea Sigfrido y las llevaron a otros teatros de operaciones más activos. Los edificios fueron abandonados y utilizados por los campesinos como depósitos de utensilios de granja.

Cuando los aliados desembarcaron en Normandía, Hitler ordenó el 24 de agosto de 1944 que se renovara la construcción del Muro del Oeste. Veinte mil trabajadores forzados y miembros del Reichsarbeitsdienst fueron llevados a fortificar la línea, la mayor parte de ellos no superaba los 16 años de edad. Trabajadores locales también fueron reclutados para trabajar en las nuevas construcciones, la mayoría de los cuales eran zanjas antitanques. Para aquel entonces ya se había demostrado que los búnkeres no tenían la importancia pasada debido al desarrollo de nuevas armas de asalto, por lo que la mayoría de los nuevos edificios construidos consistían en pequeños refugios para un soldado. Ninguno de estos trabajos cambió significativamente el curso de la guerra a causa de la superioridad aérea aliada.

Infantería alemana parapetada en una posición defensiva en la Línea Sigfrido



En agosto de 1944 los norteamericanos llegaron a la Línea Sigfrido. Inmediatamente se libraron combates a lo largo de toda la estructura, especialmente en Hürtgenwald en el área de Eifel, 20 km al sureste de Aquisgrán. La Batalla de Hürtgenwald se libró en áreas boscosas y se caracterizó por la confusión que reinó en el bando aliado. Se estima que los aliados perdieron unos 30.000 soldados y los alemanes otros 12.000.

Poco a poco los búnkeres fueron siendo tomados, pero los soldados alemanes no se rendían, ya que temían una orden del Alto Mando Alemán que prohibía la rendición bajo pena de muerte. De esta manera se explica que para la primavera de 1945 algunos búnkeres seguían resistiendo.

Muchas secciones de la línea fueron destruidas mediante explosivos, y numerosas minas fueron removidas, no sin cobrar vidas de civiles. Actualmente en las zonas de Westfalia y Eifel se pueden apreciar grandes secciones casi intactas, incluyendo 30 búnkeres.

Por su parte, el Estado alemán ha seguido destruyendo secciones de la línea, a pesar de las oposiciones de grupos de conservación histórica, que aseguran que deben preservarse estas estructuras históricas, de la misma forma que se han preservado los limes romanos.

Estado actual de la línea Sigfrido








Por útlimo, os dejo con un par de vídeos que os ilustrarán mucho mejor, sobre lo que fue y lo que representaba la Línea Sigfrido.

Hiler visita la Línea Sigfrido (sonído bastante malo)



Dientes de dragón en la L.S



http://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%ADnea_Sigfrido
http://commons.wikimedia.org/wiki/Siegfried_Line

Saludos.

3 comentarios:

David Maeztu dijo...

Hola:

Sobre la línea Sigfrido creo que tuvo más importancia de la que proyectas en el post, imagen que yo también tenía, y que contrasta con el "respeto" que a la misma tiene el propio Ike en "cruzada en Europa".

De hecho él explica como sirvió para emplear a muchos hombres, frente a los relativamente pocos alemanes, en la tarea de sobrepasarla.

Al parecer sin la linea se hubiese podido entrar antes en Alemania por otros puntos y no esperar al milagroso hecho del puente de Remagen, sin cuya toma la ofensiva final se hubiese demorado hasta abril-mayo (y ya sabemos donde estaban los rusos por esa época...

Interesante tema para un post, (si no lo hasa tratado ya...)

Un saludo.

Félix Gil dijo...

Hola David.

Siento decir, que no he tenido el placer de leer el libro de Ike. Lo tengo, pero por algún motivo no le he metido mano. Echaré un vistazo a esto apuntas.

A espera de que pueda leer el libro de Ike, pienso que la importancia de ésta línea no resultaba un obstaculo insalvable para los aliados, si bien es cierto que en ella dejaron aproximadamente a unos 30.000 efectivos. Pienso que es más la fama que tiene que otra cosa; le ocurre un poco como a la Línea Maginot.

Un saludo y gracias por el dato del libro, el cual no conocía.

David Maeztu dijo...

Hola:

Estoy leyendo el libro de Westphal "Ejercito en cadenas" y me he acordado de este post, porque un capítulo se titula el Segundo Milagro del Westwall...

No sólo el título, si no que su contenido viene a destacar la importancia, más psicológica que real, del muro para los contendientes en las últimas etapas de la guerra.

Un saludo.