19/8/09

PRISIONEROS ALEMANES EN LA CAMPAÑA DE NORMANDIA

En su avance, los aliados tomaron gran cantidad de prisioneros. Éstos, de acuerdo con las normas habituales, fueron concentrados en campos especialmente preparados para alojarlos. Los prisioneros, según palabras de un corresponsal inglés, eran de nacionalidades “insólitas”, lo que certifica el hecho de que entre las filas alemanas que tuvieron que defender las costas de Normandía, así como detener el avance se encuadraran soldados, georgianos, del Turkmenistan, rusos, polacos o armenios entre otros.

Los prisioneros estaban alojados en barracones de madera, rodeados por alambradas de púas. De acuerdo con su rango y nacionalidad, habían sido divididos en 5 grupos distintos. Oficiales alemanes, suboficiales alemanes, soldados de nacionalidad alemana, soldados de otras nacionalidades y por último, los trabajadores de la Organización Todt, de distintas nacionalidades, aunque en su mayoría franceses, italianos y españoles.




Al comienzo de la campaña del Oeste de 1944, los campos de prisioneros alemanes estaban rodeados de civiles franceses que a menudo, protagonizaban episodios que rozaban lo violento. Era común que centenares de mujeres y hombres se apiñaran contra las alambradas y profirieran insultos contra los internos. Por otra parte, muchos de los prisioneros eran soldados que habían sido incorporados por la fuerza a las filas alemanas y odiaban con más intensidad aún si cabe a los oficiales alemanes que la propia población civil.

Las actitudes de los prisioneros en acordes con sus rangos militares en líneas generales. Los oficiales alemanes se mostraban silenciosos y reservados, hablando solo entre ellos, o accidentalmente con los suboficiales. Como comentaba otro corresponsal británico; “era obvio que deseaban dar la impresión de dignidad, de indiferencia, de fortaleza en la derrota”. En las barracas de los soldados alemanes, los hombres se limitaban a descansar, aparentemente indiferentes a cuanto pasaba a su alrededor. Lo mismo ocurría con los suboficiales.En el sector de los soldados “alemanes” de otras nacionalidades, se agrupaban decenas de hombres de diferentes nacionalidades.

Allí había rusos, polacos, checos, italianos, yugoslavos, etc. Muchos eran prisioneros de guerra incorporados de buen grado o por la fuerza las unidades de la Wehrmacht. Otros eran civiles sorprendidos por la guerra en sus regiones posteriormente ocupadas por los ejércitos germanos. Allí, ante la tesitura de perecer o sufrir hambre, prefirieron incorporarse voluntariamente a filas. Resaltar que el odio que muchos soldados incorporados por la fuerza tenían hacía los oficiales, llegó a constituir un grave problema debido a que las venganzas personales obligaron a ejercer una vigilancia mas estrecha y rigurosa sobre los presos.


En líneas generales, los oficiales y muchos de los soldados jóvenes, algunos de ellos casi adolescentes mantenían una actitud digna y orgullosa, sobrellevando el cautiverio como mejor podían. Otros, los más, no ocultaban su enorme cansancio y su deseo de volver a la patria, como triunfadores o como vencidos, con tal que el regreso se produjera pronto.
Finalmente, los soldados más jóvenes hacían gala en general de una actitud desafiante, lógica por otra parte, en adolescentes educados desde su más tierna infancia para la guerra.
Existía en ellos aún, el convencimiento del triunfo final de Alemania.

Saludos.

3 comentarios:

Sila dijo...

Buen artículo. ¿Es cierto que buena parte de esos prisioneros fueron más adelante enviados a EE.UU. acabando en lugares como Arizona? Luego, logicamente, la mayoría regresó a Alemania, pero lo leí en algún sitio y me resultó un poco chocante

Un saludo

Unknown dijo...

Hola Sila.

Eso es cierto, pero fueron los menos. La mayoría de ellos quedaron en Gran Bretaña y Francia como mano de obra para reconstruir infraestucturas y en general las ciudades.

La mayoría de los prisioneros fueron liberados entre 1945 y 1950

Saludos.

Sila dijo...

Gracias por contestar!