30/4/08

352 INFANTERIE DIVISION

Hola a todos. En mi recorrido por lo acontecido durante y despues del Día D, os comenté que en primer lugar quería hablaros de las divisiones que tomaron parte en la batalla el Día D. Hoy hablaremos de la heróica 352 Infanterie Division que defendió las playas de Normandia y los días posteriores hasta la destrucción completa de la división en St. Lo. Con la 352, me voy a entretener tal vez un poco más debido a que pocas fueron las divisiones alemanas que consiguieron resistir las embestidas aliadas, y tambien de las pocas que se puede encontrar informacíon contrastada. Os dejo con la historia de esta magnífica división, veterana, y que defendió sus posiciones hasta el final.

La 352ª División de Infantería alemana (352. Infanterie-Division) fue una División de Infantería del Ejército alemán (Wehrmacht) durante la Segunda Guerra Mundial. Combatió en el frente de Europa Occidental, distinguiéndose por su encarnizada defensa en Omaha Beach el 6 de junio de 1944 y a lo largo de toda la batalla de Normandía.

La 352. Infanterie Division se formó en Francia en noviembre de 1943, siendo nombrado para mandarla el Generalleutnant Dietrich Kraiss desde el 6 de noviembre de 1943 hasta la destrucción de la unidad en el sector de Saint-Lô a finales de julio de 1944. Los cuadros de la unidad procedían de la 268ª División de Infantería y de la 321ª División de Infantería, disueltas tras haber sido casi aniquiladas en el Frente Oriental. Era de una composición algo mejor que la mayor parte de las otras unidades de infantería alemanas desplegadas en 1944 en Normandía, si se tiene presente al 726. Grenadier Regiment de la 719ª División de Infantería (dos batallones), vinculado a la unidad. Su infantería consistía por ese motivo en cuatro regimientos compuestos cada uno de ellos por dos batallones, además de un batallón de reconocimiento (Füsillier Abteilung), con un total de nueve batallones de infantería.

El 15 de marzo de 1944, por órdenes del general Erwin Rommel, la 352ª División de Infantería avanzó sus posiciones hacia el mar, para así reforzar a la 716ª División de Infantería alemana que ya se hallaba desplegada en la zona. Este desplazamiento parece haber pasado desapercibido para los Aliados. No obstante, la información al respecto había circulado entre el Alto Mando aliado (SHAEF), especialmente en la síntesis semanal del 21º Grupo de Ejércitos (la 21st Army group weekly Neptune Intelligence Review) de fecha 3 de junio de 1944. La presencia de esta División alemana en Omaha Beach sería de todas maneras una sorpresa negativa para todos los escalones operativos estadounidenses.

La 352ª División de Infantería inició en Normandía un conjunto de trabajos de mejora de las defensas costeras (Muro del Atlántico), con el sembrado de campos de minas y la construcción de empalizadas. Estas obras requerían trabajos preparatorios lejos de las playas, en las que era necesario excavar la arena en profundidad para anclar sólidamente los materiales necesarios. Con el fin de poder cubrir el sector de la División, habrían sido necesarios diez millones de minas, pero la División sólo plantó las 6.000 de que disponía.

La primera línea de obstáculos, ubicada aproximadamente a 250 metros de la orilla, estaba constituida por las llamadas puertas belgas. Después había unas líneas de pilones minados, llamados espárragos de Rommel. Finalmente, luego iba una última línea de obstáculos metálicos, entre los cuales los llamados erizos checos. Pero pocos de esos obstáculos eran impermeables, y la corrosión causada por el agua de mar acabó rápidamente con los sistemas de detonación de los explosivos.

COMPOSICIÓN DE LA 352ª DIVISIÓN DE INFANTERÍA.

La unidad estaba configurada siguiendo uno de los principales modelos de organización de las divisiones de infantería alemana en 1944, idéntico al de las 353ª División de Infantería, desplegada también en Bretaña, o la 363ª División de Infantería.

Su composición orgánica consistía pues en tres regimientos de infantería, un regimiento de artillería, y varios batallones que la completaban (reconocimiento, artillería contracarro, ingenieros, transmisiones…).
En fecha 1 de mayo de 1944, tenía unos efectivos estimados de 12.700 hombres, de los que 7.300 eran combatientes, proporción más que satisfactoria para una unidad alemana de gran tamaño por esas fechas.

HISTORIAL DE COMBATE DE LA 352ª DIVISIÓN DE INFANTERÍA

En junio de 1944, el 914º Regimiento de Granaderos ocupaba el flanco derecho de la División, entre Isigny y Grandcamp. Entró en acción en la batalla desde la propia noche del 5 al 6 de junio, debido a los lanzamientos de tropas paracaidistas aliadas en le península de Cotentin. Por cómo habían quedado desperdigados los paracaidistas se llegó a pensar que se trataba de un ataque directo a Carentan. La unidad intervino igualmente sin éxito en la pointe du Hoc contra los Rangers estadounidenses. Se retiró el 8 de junio tras Carentan, pero no participó en el intento de reconquista de la misma, llevado a cabo en solitario por la 17ª División de Granaderos SS Götz von Berlichingen.

El 915º Regimiento de Granaderos formaba, con el Batallón de reconocimiento, el Kampfgruppe Meyer, que era la reserva del LXXXIV Cuerpo de Ejército del general (Generalmajor) Erich Marcks. La unidad fue puesta en estado de alerta en la noche del 5 al 6 de junio, para intervenir desde la región de Bayeux hacia Carentan contra los paracaidistas estadounidenses de la 101ª División aerotransportada estadounidense. Al alba, con las noticias del desembarco anfibio, se dio contraorden, y los tres batallones retrocedieron hacia Bayeux, su punto de partida, durante toda la mañana del día 6.

Uno de los batallones (el II/915 IR) fue enviado hacia Omaha Beach(Colleville), mientras que el resto del kampfgruppe se dirigía al norte de Bayeux para preparar un contraataque contra la 50ª División de Infantería británica, que iniciaba una ruptura del débil cordón defensivo alemán. A pesar del apoyo de diez Sturmgeschütz III G, el contraataque alemán, que se enfrentó con las avanzadas de la ofensiva de la 231ª Brigada de Infantería británica que pretendía salir de las playas, acabó en un fracaso. Los alemanes fueron hechos papilla, el Kampfgruppe Meyer fue aniquilado, y el propio coronel Meyer cayó en combate, con lo que pasaron a poder de los británicos sus mapas de estado mayor con sus correspondientes anotaciones. Como primera consecuencia de ello, el PC de la 352ª División de Infantería, ubicado en Littry, recibiría bombardeos aéreos desde el día siguiente.

En Omaha Beach, los soldados de los 916º y 726º Regimientos de Granaderos ocupaban las trincheras de quince posiciones fortificadas llamadas Wiederstandnest (Wn 60 a 74), conteniendo seis cubetas para mortero, treinta y cinco casamatas, apoyadas por una unidad de lanzacohetes (Nebelwerfer), lanzallamas automáticos y ochenta y cinco nidos de ametralladoras.

El 916º Regimiento de Granaderos tuvo su bautismo de fuego el Día D, con la Operación Overlord, donde se enfrentó a la 1ª División de Infantería estadounidense y a la 29ª División de Infantería estadounidense. Las unidades alemanas lucharon con una eficacia temible, defendiendo los acantilados que caían a la playa durante varias horas, provocando a los estadounidenses elevadas pérdidas, antes de ser finalmente desbordados aproximadamente a mediodía.

El 916º Regimiento de Infantería fue apoyado por el II Batallón del 915º Regimiento de Infantería, así como por el Batallón de Ingenieros 352 (352. Pioniere Abteilung) de la División, además de los Marder III del Batallón antitanque (Panzerjäger Abteilung) en la organización de costosos contraataques. Sin embargo, ante la presión estadounidense, fuertemente apoyada por la aviación y la artillería naval, el Regimiento del coronel Goth se vio obligado a replegarse el 7 de junio, ante la incapacidad para sostener las posiciones reconquistadas la noche anterior en Colleville.

La consecuencia de estos fracasos fue la captura de Bayeux, intacta, el día 7 de junio de 1944 por la 56ª Brigada de Infantería británica, prácticamente sin combates. La 352ª División de Infantería sufrió más de 1.000 bajas el día del desembarco, con aproximadamente 200 muertos, 500 heridos y 500 desaparecidos.

LA 352ª DIVISIÓN DE INFANTERÍA EN LA BATALLA DE NORMANDÍA
La 352ª División de Infantería combatió contra los estadounidenses del V Cuerpo de Ejército mediante la utilización de todos los recursos defensivos ofrecidos por el terreno, el llamado "bocage" normando. La División participó especialmente en la defensa de las salidas de las aproximaciones hacia Saint-Lô y luego en la defensa de la propia ciudad. La guerra de desgaste puesta en marcha por ambos bandos afectó particularmente a esta unidad.



Entre el 6 y el 16 de junio, las bajas acumuladas llegaban aproximadamente a los 3.000 hombres.
Las bajas entre el 6 y el 24 de junio ascendieron a 5.407 hombres.
El 11 de julio, la unidad aún perdió 2 479 hombres más.
El 25 de julio, 597 hombres más aparecen entre las pérdidas.

La 352ª División de Infantería controlaba igualmente los restos de varias otras grandes unidades en los alrededores de Saint-Lô a finales de julio de 1944:
Tres batallones de la 266ª División de Infantería.
Dos batallones de la 353ª División de Infantería.
Un batallón de la 30ª Brigada Ligera (30. Schnelle Brigade)
Un batallón de la 275ª División de Infantería.
Un batallón de la 343ª División de Infantería.
Una batería de artillería de la 343ª División de Infantería.
Una batería de artillería del batallón Autin.

La División se encontraba en muy mal estado, por lo que el 30 de julio de 1944 fue declarada en estado de fuera de combate (abgekämft). Ello significaba que cada batallón disponía de menos de un centenar de hombres. La unidad fue retirada del frente a principios de agosto de 1944.


HASTA EL FINAL DE LA GUERRA.

La División fue enviada al sudeste de Alençon para ser reconstituida. Sin embargo, únicamente pudo disponer de una sola semana de reposo antes de ser alcanzada por las vanguardias estadounidenses que habían irrumpido por la ruptura del frente alemán en el sector de Avranches (Operación Cobra).

La unidad entabló acciones de contención en el eje Le Mans - Dreux.

En septiembre de 1944, la División fue reconstituida mediante el expediente de fusionar sus restos con la 581ª División de Granaderos del Pueblo, pasando a ser conocida como 352ª División de Granaderos del Pueblo (352. Volksgrenadier Division).

Formó parte de las divisiones que combatieron durante la batalla de las Ardenas al mando del mariscal (Generalfeldmarschal) Gerd von Rundstedt. Tras el fracaso de la contraofensiva, la 352ª División fue utilizada para combates defensivos en los alrededores de Tréveris y en el río Mosela.

Fue nuevamente destruida a mediados de marzo de 1945. Únicamente algunos restos pudieron replegarse tras el río Rhin en Worms.

Todavía fue reconstituida un vez más, como un Kampfgruppe, rindiéndose al final de la guerra en Darmstadt en mayo de 1945.


Un saludo a todos...y seguimos en el frente

26/4/08

EL JEEP WILLYS

Hola a tod@s. En su momento os traje la historia del mítico vehiculo alemán, kubelwagen 82, uno de los mejores sin duda. Pues bien, ahora os traigo una autntica leyenda que ha llegado prácticamente hasta nuestros días, en mi opinión el mejor de la SGM, el inigualable Jeep Willy. Algún día me compraré uno, es un vehiculo eterno! Aquí os dejo con su historia.

La historia de Jeep comienza oficialmente en 1941 cuando Willys-Overland comenzó a fabricar vehículos Jeep en su fabrica de Ohio, USA. Pero fue en 1938 cuando se plantaron las semillas de lo que iba a ser Jeep. En 1941 el ejército de los Estados Unidos pidió a los fabricantes de vehículos americanos que presentaran sus ofertas para un vehículo pequeño, con tracción a las cuatro ruedas que pudiera servir para diferentes tareas. Tres empresas respondieron con sus prototipos, el “Quad” de Willys Overland, el “Blitz Buggy” de American Bantam Car Co y el GP de Ford.

Bantam entregó tres prototipos al Ejército en septiembre de 1939. Cada uno de ellos pesaba 1.275 libras pero no dieron buenos resultados en las pruebas realizadas. El vicepresidente de ingeniería de Willys Overland, Delmar “Barney” Roos, propuso entonces lo que él denominó un coche “mosquito”. A Col Rutherford, jefe de la Sección de Planificación del Estado Mayor, le agradó lo que vio en diciembre de 1939 y Willys-Overland no tardó en desarrollar la idea hasta convertirla en un vehículo ligero, maniobrable y potente que podía transportar tropas y armas.

A pesar de todo, en junio de 1940, los oficiales del ejército visitaron la fabrica de Bantam para examinar un nuevo modelo de reconocimiento. Se consideró que era demasiado ligero y otra vez fue rechazado. Sin embargo cuando en julio el ejército pidió a varios fabricantes una entrega rápida de 70 vehículos, con un peso de 1.300 libras, 660 libras de carga útil y una distancia entre ejes de 80 pulgadas, resultó que sólo Bantam pudo prometer la entrega del total en 75 días. Willys en su oferta estableció un plazo de 120 días para la entrega total y Bantam ganó. Barney Roos, sin embargo, añadió un comentario positivo a la rechazada oferta de Willys diciendo “es imposible que ningún vehículo sea fuerte con un peso de 1.300 libras”. Explicó esto al Mayor HJ Lawes, el oficial encargado de las compras y contratos del campamento Holabird y Lawes y sugirió que Willys Overland construyera su propio modelo piloto para probarlo.

El vehículo de 2.030 libras de Bantam pasaba de lo que originalmente se había pedido que eran 1.300 libras, aún así, era más ligero que las 2.400 libras del de Willys, que por otra parte, era el único que cumplía con los requisitos de potencia establecidos por el ejército. De hecho, el par motor del vigoroso motor “Go Devil” del Willys superaban lo pedido por el ejército y dejaron pequeños el par motor de Bantam y de Ford. Teniendo los prototipos de las tres empresas, el ejército hizo un pedido de 4.500 vehículos, 1.500 a cada una de ellas para probarlos en el terreno. Reconociendo que 1.300 libras no era un peso realista cambiaron este requisito a 2.160 libras. El equipo de Roos comenzó a trabajar para aligerar el Quad. Lo desmontó por completo y analizó cada una de las piezas para ver si existía la posibilidad de utilizar un material más ligero en alguna de ellas. Cuando acabaron, el Jeep sólo sobrepasaba en 7 onzas el peso requerido. La entrega de los 4.500 vehículos comenzó en junio de 1941 y el ejército decidió que había que elegir un diseño igual para todos.

Finalmente se eligió el diseño de Willys con algunas modificaciones que incorporaban características de Ford y de Bantam. En julio de 1941, Willys obtuvo un contrato para 16.000 vehículos. Ese mismo año, el Cuerpo de Intendencia del ejército ordenó a Willys-Overland que pasara sus diseños a Ford para aumentar la producción. Así finalmente nació Jeep. Durante la Segunda Guerra Mundial, Willys-Overland y Ford fabricaron 600.000 Jeeps, Willys produjo más de 368.000 y la pequeña Bantam sólo 2.675, la mayoría de los cuales se cedieron a Gran Bretaña y a la Unión Soviética a consecuencia de una ley que regulaba la cesión y arrendamiento (la producción de Bantam cesó justo antes del ataque japonés a Pearl Harbour). Según aumentaba la producción de Willys-Overland, el nombre Jeep — que venía de la pronunciación descuidada de las siglas de las palabras “general purpose” (uso general), que pronunciadas en inglés tiene un sonido parecido a Jeep. Además, Jeep era un nombre cada vez más popular debido a una tira cómica de un periódico llamada “Eugene el Jeep”. La palabra Jeep se convirtió en sinónimo de este tipo de coches y muy pronto se convirtió en una palabra universal.

El fallecido General George C. Marshall definió al Jeep: “La mayor contribución de América a las operaciones de guerra modernas”. De hecho, la historia de la Segunda Guerra Mundial es también la historia de los primeros años de Jeep puesto que después de 1941 participó en todas las campañas como vehículo ametralladora, vehículo de reconocimiento, camioneta, limusina para el frente, portador de municiones, máquina para el tendido de alambres y taxi. En las Ardenas, durante la Batalla del Bulge, (1944-45), los Jeep 4 x 4 cargados con camillas ocupadas con soldados heridos, corrían hacía la salvación por delante del ejército Nazi. En el desierto del Sahara, las junglas de Nueva Guinea y los campos nevados de Islandia, los vehículos jeep arrastraron cañones antitanques de 0,37 mm hasta los campos de batalla. En Egipto, Gran Bretaña utilizó una patrulla de vehículos Jeep para poner fuera de combate una flota de petroleros que estaban en ruta hacia las fuerzas de la armada de Rommel la víspera de la batalla de El Alamein. En Guadalcanal, los vehículos Jeep acompañaron a los marines norteamericanos.
Caracteristicas del Jeep 4x4 de 1/2 tonelada:
Dimensiones: 3,33 m. de longitud, 1,57 m. de anchura y 1,14 m. hasta la capota.
Peso: 1247 Kg.
Planta motriz standard: motor de gasolina Willys 441 ó 442 "Go Devil" de cuatro colindros en linea y 60 bhp de potencia.
Transmision: Caja de cambios manual Warner Gear T-84-J con tres velocidades sincronizadas que proporcionan 6 marchas hacia adelante y dos hacia atras.









un saludo a todos...y seguimos en el frente

22/4/08

US 29th INFANTRY DIVISION- LET`S GO!

Hola a tod@s. No dudareis a estas alturas que una de mis mayores pasiones es el estudio de los hechos acontecidos en territorio francés desde su ocupación en 1940, hasta su liberación en el 44. Es sobre todo la este último año de ocupación el que más tiempo ocupa en mi tiempo de estudio por la fugacidad de los acontecimientos, así como por la gran virulencia con la que ambos bandos lucharon por cada palmo de terreno.

El Desembarco de Normandia, y los días inmediatamente posteriores a este hecho se tornaron decisivos para los intereses aliados y alemanes. Por eso he decidido realizar aquí una pequeña síntesis de lo que en esos aconteció, para vosotros, a los que vuelvo agradecer los minutos que dedicáis para leerme. Antes de empezar con los acontecimientos, quisiera repasar de una muy, muy breve las unidades que lucharon en aquellos primeros días. Pido anticipadamente disculpas si en algún momento abuso de esa brevedad, pero no quiero entreteneros demasiado con detalles, que más tarde veremos integrados en el contexto de los acontecimientos. Comenzaremos por las unidades americanas. Hoy, os presento a la US 29th Infantry Division, más conocida como la 29 Lets GO!!

29, Let`s GO!!!!!!

La 29ª División de Infantería de los Estados Unidos es una División del arma de Infantería, poseedora de unas notables tradición y antigüedad. Creada oficialmente por el United States Army (Ejército de los Estados Unidos) en diciembre de 1917, esta emblemática unidad militar tuvo destacadas participaciones en diversos conflictos bélicos, entre los que cabe destacar el desembarco en Normandía el 6 de junio de 1944, junto a la 1ª División de Infantería de los Estados Unidos y la 2ª División de Infantería de los Estados Unidos, así como los 2º y 5º batallones de Rangers estadounidenses

El emblema de hombro, de color azul y gris, que portan en sus hombros todos los miembros de la unidad remonta su origen hasta la Guerra de Secesión.
Se trata de una referencia a la lucha entre las tropas de ambos bandos (correspondiendo el gris a las fuerzas de la Confederación y el azul a las unidades de la Unión) en dicho conflicto, refiriéndose a los orígenes en las unidades de ambos bandos de la 29ª División. Ambos colores, gris y azul, aparecen en un ying y yang coreano, siendo estos los actuales colores del emblema de la división.

La 29ª División de Infantería entró en combate por vez primera durante la Segunda Guerra Mundial a las 06:30 a.m., del día 6 de junio de 1944, con motivo del desembarco en Normandía, en la playa de Omaha Beach, en los sectores de Easy Red y Fox Green. Se trataba de uno de los regimientos de la División, el 116th Infantry Regiment, que estuvo combatiendo codo con codo con los regimientos adscritos a la 1ª División de Infantería (Big Red One) y a la 2ª División de Infantería.

Haciendo frente al fuego enemigo, procedente de unas unidades de la Wehrmacht bien entrenadas y aguerridas y que, además, quedaron prácticamente intactas a pesar de los fuertes bombardeos que habían precedido al desembarco, los GI's lograron establecer una cabeza de puente y tomar bajo su control la ciudad de Isigny el día 9 de junio (es decir, tres días después del desembarco) tras duros combates en los sectores que tenian asignados. La División avanzó inmediatamente en dirección a Saint-Lô, ciudad que fue ocupada por los Aliados el 18 de julio. Tuvo lugar entonces el combate por la ciudad de Vire, que fue encarnizadamente defendida por las tropas alemanas. Finalmente, a la 29ª División se le asigna el avance hacia la ciudad bretona de Brest, participando en el asalto a dicha ciudad entre los días 25 de agosto y 18 de septiembre.

Después de un merecido reposo, la División queda desplegada en posiciones defensivas, especialmente en Teveren-Geilenkirchen, ya en Alemania, a la que mientras tanto ya han llegado las tropas aliadas.
El 16 de noviembre, la 29ª División de Infantería fue enviada a la zona del Ruhr, quedando allí desplegada para la defensa del sector entre el 8 de diciembre de 1944 y el 23 de febrero de 1945. En marzo, la División se mantuvo inactiva, para reponerse y recuperar fuerzas.
En abril, le 116º Regimiento de Infantería participó en la conquista de la zona del Ruhr, para posteriormente avanzar hacia el río Elba. Al mismo tiempo, el 175º Regimiento de Infantería se ocupó de avanzar por el bosque de Kloetze.

Tras la capitulación alemana y el llamado Día de la Victoria en Europa (Victory in Europe ou V-E Day), la División quedó en espera en la ciudad alemana de Bremen.

Os dejo con unas fotos de la 29...










un saludo...y seguimos en el frente

Fuentes:

20/4/08

ACHTUNG! MG 42

Y vamos con uno de los juguetes preferidos por los alemanes en combate, la maravillosa MG 42, probablemente la mejor ametralladora de la SGM junto con la MG 34.

MG-42
Nacionalidad: Alemania
Dimensiones: Longitud del arma: 1,22 mm.;
Longitud del cañón: 533 mm.
Peso: 11,5 kgs. C
Calibre: 8 x 57 JS

La ametralladora MG-42 ha conseguido pasar a la historia como un arma emblemática. Este icono del Ejército Nazi destacó entre sus rivales por su altísima cadencia de fuego. Y es que la MG-42 era una auténtica segadora, una ametralladora capaz de devorar hasta ¡1.800 cartuchos por minuto!

La entrada en escena de las armas automáticas en la Segunda Guerra Mundial revolucionó el panorama bélico conocido hasta el momento. Uno de los que más decididamente apostó por este tipo de armas fue el bloque del Eje, con la Alemania Nazi a la cabeza. Primero fue con la MG-34 y más tarde con la MG-42, dos ametralladoras que gracias a su eficacia sembraron el pánico entre las tropas aliadas. La MG-42 o Maschinengewehr 42 se creó con el objetivo de sustituir a la MG-34 como ametralladora oficial del Ejército Nazi. Los motivos esgrimidos para llevar a cabo este cambio fueron el elevado coste económico y el largo proceso de producción ligado a la MG-34. De esta forma, con la nueva MG-42 Alemania perseguía hacerse con una verdadera arma “de guerra”: barata, rápida de fabricar y completamente fiable. Así, en 1942 y de la mano de la compañía Metall und Lackierwarenfabrik Johannes Grossfuss AG nacía la primera unidad de la MG-42, una ametralladora que pronto recibiría varios apelativos. Entre los más conocidos se encuentran el de la “sierra circular”, o el de la “segadora de Hitler”. Y es que, efectivamente, la MG-42 se comportaba como una auténtica segadora, una guadaña capaz de expulsar miles de balas en apenas un minuto y con una precisión increíble

Al igual que su predecesora, la MG-42 contaba con un sistema de acción por retroceso de masas y disparaba cartuchos del célebre calibre alemán 7,92mm Mauser. Estos cartuchos iban dispuestos en cintas desechables de 50 o 250 unidades. El cargador, una de las tres figuras militares necesarias para su correcto funcionamiento, era el encargado de coger estas cintas y alimentar a la MG-42. Los otros dos soldados que siempre estaban junto a una de estas ametralladoras eran el tirador y el observador. Se calcula que desde 1942 hasta la conclusión de la Segunda Guerra Mundial, las diversas compañías alemanas que obtuvieron la patente de fabricación produjeron más de 400.000 unidades de esta mítica arma. Entre los fabricantes de la MG-42 figuran firmas tan populares como Mauser, o Grosfuss.

Fiable, robusta, eficaz, o potente son algunos de los adjetivos que definen a la perfección el funcionamiento de esta emblemática arma. Su fiabilidad era tan alta que la MG-42 podía disparar incluso en las peores condiciones. Ni el barro, ni el polvo, ni la nieve eran impedimentos suficientes para interrumpir a esta vaciadora de cartuchos. Como muestra, sólo hay que fijarse en el buen rendimiento que esta ametralladora cosechó entre las unidades del Afrika Corp.

Sin embargo, paradójicamente, una de sus mayores virtudes fue también uno de sus peores inconvenientes. Y es que la elevada cadencia de fuego de la MG-42 normalmente se traducía en un excesivo consumo de munición. Tanto es así, que resultaba bastante habitual que los soldados que estaban próximos a una MG-42 llevaran cartuchos extra del 7,92mm para poder alimentar a la ametralladora en caso de que sus usuarios se quedaran sin munición. Esta altísima cadencia de fuego (entre 1.200 y 1.800 disparos por minuto) también provocaba un calientamiento excesivo del cañón. Para solucionar este problema, la figura del cargador se encargaba de sustituir el cañón con bastante celeridad. Sin embargo, por lo general el cambio no solía ser lo suficientemente rápido. De hecho, este era el punto débil que los soldados aliados aprovechaban para atacar a los usuarios de la MG-42. Y es que para hacer frente a la potencia de las MG-42, los soldados estadounidenses y británicos estudiaban el comportamiento de la ametralladora incluso con vídeos y grabaciones. De esta forma, aprendían a esquivar sus ataques y, lo que es más importante, a saber cómo y cuándo atacar a sus tiradores.





un saludo...y seguimos en el frente

fuentes: armas.es, wikipedia.es

15/4/08

LAS BATERIAS DE LONGUES SUR MER

Hola a tod@s. Hoy haremos un viajecito por otro de los lugares que visité en Francia el verano pasado. Otro lugar clave para ambos ejércitos durante toda la campaña de Francia en 1944. Ese lugar es las impresionantes baterias de Longues Sur Mer.

Este lugar, situado en las proximidades de la costa francesa, eran una de las defensas más avanzadas de los alemanes, y amenazaban considerablemente los planes aliados la mañana de los desembarcos.
Emplazadas en una verde llanura en alto y a una distancia considerable de la linea de costa, las baterias constan de cuatro cañones de 150mm resguardadas cada una de ellas por un gran bunker de hormigón. Estos cañones eran verdaderamente terribles. Su potencia de fuego era muy considerable y de ello dieron buena cuenta los soldados que desembarcaron la mañana del 6 de Junio. Se trata pues, de cuatro bunkeres con sus cañones correspondientes, más un bunker de observación al filo del acantilado, muy bien parapetado.
También, dentro del complejo, podemos observar todavia las trincheras que comunicaban las baterias, así como pequeñas casamatas donde se guardaba la munición.
La noche del 5 de Junio al 6, las baterias fueron seriamente bombardeadas, aunque la mañana de los desembarcos pudieron abrir fuego contra las playas Gold, en el sector británico, y Omaha, en el sector americano, causando más dolores de cabeza a los soldados que otra cosa debido a que estaban bastante diezmadas ya debido a los bombardeos nocturnos de la USAAF, lo que propició, que ese mismo día se abandonaran las mismas por parte de la guarnición de la Luftwaffe que las manejaban. De esta manera, ya el 7 de Junio, tropas británicas del Regimiento de Devonshire, se hicieron con el control de las baterias de Longues Sur Mer, sin oposición alguna por parte de los alemanes.

Las Baterias en la actualidad:

Este lugar se convierte en indispensable para cualquier visitante, ya que el excelente estado de conservación en el que se hayan, hacen de éstas una visita impresionante y una maravilla para los que nos gusta esto. Ah! por cierto, los cañones se encuentran en la misma posición en la que los británicos los capturaron, si hueles dentro de la boca de los cañones todavia huele a fuego de cobertura!!!! jejje.

La entrada al complejo en el que se encuentran es libre, aunque tiene horario, no como otros sitios que ya hemos visto en el blog.
Como curiosidad, el bunker de observación de las baterias aparece en numerosas peliculas de está temática, como por ejemplo en "El Día más largo". Si la teneis a mano echrala un vistazo, es un clasico de la SGM!!! Os dejo con el album fotográfico de las baterias...








Un saludo a todos...y seguimos en el frente

Fotos: Javier Lobato y Félix Gil

El video lo he sacado de you tube, porque se ven muy buenos detalles de ls baterias. http://www.youtube.com/watch?v=SUWmLHn-2dg

9/4/08

LA BATALLA DE KRASNY BOR 1943

Hola a tod@s. Primeramente disculparme por publicar tan tarde pero tengo bastante problemas con internet, además de estar bastante liado en la universidad, pero bueno, ya estamos aquí!
Hurgando en mi archivo he encontrado un articulo que se publicó en 2003, justo 60 años después de la batalla de krasny Bor, en donde unidades de la División Azul lucharon de manera encomiable. Así pues, sin más preámbulos os dejo con el articulo, en el que el divisionario, y superviviente de la batalla, D. Ángel Salamanca, rememora como la nieve se tiño de sangre española.

«Parece que el cielo se va a desplomar encima de ti, que se acaba el mundo, que nadie va a quedar vivo. Faltaban pocos minutos para las siete de la mañana del 10 de febrero de 1943 y había comenzado el miércoles negro en Krasny Bor. La artillería rusa inició el castigo sin piedad.
Los españoles que estábamos en primera línea corrimos a los búnkeres a cobijarnos de los fogonazos de más de 800 cañones que hacían agujeros tan grandes como plazas de toros. La tierra temblaba y el humo hacía difícil la visibilidad. Estábamos escondidos como ratas en el búnker, a 2,5 metros de profundidad. Todo era ruido, fuego, gritos, lodo, nieve y sangre. El termómetro no subía de los 25º bajo cero. Pese al frío, se sudaba, pero no se comía, ni se bebía, ni se fumaba, ni se daban los buenos días.Muchos oficiales, en labores de vigilancia, fueron alcanzados con los primeros bombazos, dejando sin mando a la tropa. Fue ésta una de las claves de la batalla. Se decía que nunca caía un obús o un mortero donde ya había caído otro. Mentira. Caían por cientos, unos encima de otros, y al explotar esparcían metal caliente en todas direcciones.
Cada una de las 800 bocas vomitaba fuego cada 10 segundos, el tiempo necesario para cargar y disparar. Enseguida se sumaron los famosos organillos de Stalin, camiones con plataformas de artillería que disparaban consecutivamente, provocando un ruido atroz, como si fuesen órganos. Tanto poderío militar para el sector tan reducido por el que se peleaba era una barbaridad.La División Azul estaba desplegada en el norte del pueblo de Krasny Bor, en un frente de 20 kilómetros de largo al sur del sitiado Leningrado. Desde 1941 los alemanes habían cercado la ciudad y, en su intento definitivo por acabar con el sitio, los soviéticos habían elegido Krasny Bor.


Estábamos, pues, en el eje de su ataque. Mi unidad, unos 5.000 hombres -aproximadamente un tercio de los efectivos españoles- se encontraba allí.Yo estaba incorporado como sargento a la Quinta Compañía del II Batallón del Regimiento 262, a las órdenes del capitán Teodoro Palacios, quien me destinó a la segunda sección, al mando del alférez Céspedes. A mi cargo tenía un pelotón reducido de 35 hombres. Venía de un larga experiencia en combate en primera línea adquirida en los frentes de Aragón, Madrid y Cataluña durante la Guerra Civil desde agosto de 1936, cuando tenía 17 años. Me enrolé en la División Azul en verano de 1942, en Logroño.Cuando empezaron las hostilidades aquella mañana del 10 de febrero, en realidad hacía ya días que sabíamos que algo gordo se cocía en las filas rusas.

En las trincheras, Radio Macuto informa con mucha antelación. Un ucraniano que se pasó al bando español en la noche del 9 de febrero fue la señal inequívoca de que el ataque era inminente: llevaba ropa interior nueva, una costumbre local antes de la batalla para morir limpios y puros si caían abatidos en combate. Entendimos rápidamente que en pocas horas empezaría el baile. Había tensión, pero no miedo.El fuego de artillería duró más de dos horas, en las que se produjo la mitad de las bajas del día. Al cesar la artillería, comenzaron las pasadas de la aviación enemiga, que hostigaron especialmente a nuestra Quinta Compañía; sólo en el pelotón bajo mi mando hubo una decena de bajas, entre muertos y heridos, en las tres primeras horas. Otras compañías fueron literalmente trituradas.Pese a que el avance terrestre del Ejército Rojo se produjo por cuatro líneas de penetración con una división en cada una -44.000 hombres en total-, se toparon con serias dificultades.



El calor de la artillería había dejado el acceso a nuestras nevadas posiciones como un completo barrizal por donde los carros de combate KV-1 y T-34 quedaban atascados y los esquiadores, empantanados.Pero más importante fue que no esperaban nuestra respuesta. Creían que tras el bombardeo estaríamos todos muertos. Y lo que hicimos fue salir a nuestros puestos, emplazar las máquinas y recibirlos a fuego limpio. Las órdenes del capitán Palacios eran claras: "¡Resistir y resistir!".Aunque la infantería rusa llegaba por oleadas, lo hacía muy desordenada y pudimos repeler los primeros ataques. Había que resistir hasta morir.

Pero iban acumulándose las bajas; entre ellas la del alférez Céspedes. Si había heridos, se les evacuaba. Si había cadáveres, se apartaban para no pisarlos y se seguía disparando. El espectáculo era dantesco. Para coger una pistola y pegarse un tiro.A media mañana, los rusos habían perforado el frente por tres sitios, pero los capitanes Campos, Oroquieta, Aramburu y Palacios resistían a duras penas con seis compañías muy debilitadas. La Luftwaffe no hacía acto de presencia; y la División SS Volkspolizei, situada en la media distancia, no podía auxiliar, pues debía aguantar para hacer frente a una previsible embestida rusa.A mediodía estábamos prácticamente cercados por el flanco izquierdo. Mi sección, sin oficial al mando, era ya un islote con unos pocos supervivientes.


Sólo pude atrincherarme y abrir fuego de costado. Primero con un único tubo de mortero que defendía Joaquín, un cabo de Ponferrada. Cubría su ojo izquierdo con una mano porque le habían pegado un tiro en la cara.Nos retiramos por la trinchera de evacuación y regresé con dos soldados más para recuperar parte de la munición y alimentos del búnker y destruir el resto. Tiramos bombas de mano como locos. Al retirarnos al enclave donde resistía Palacios, éste me dijo: "¡Salamanca, desde este momento eres Medalla Militar!". Acto seguido acudí al sector del puesto de mando. Sólo quedaba operativo un fusil ametrallador, pero causó estragos.Llegaban columnas con medio centenar de hombres que eran abatidos sistemáticamente. Disparábamos ferozmente, sin parar, esperando a que el enemigo se encontrase a menos de 100 metros, disparábamos al bulto. Pero hasta un ciego habría hecho blanco.

Toda la potencia de fuego de la máquina, 1.300 disparos por minuto, provocó una carnicería en las filas enemigas y nos mantuvo con vida. No es que nuestro cañón estuviese caliente, es que estaba al rojo vivo. En la refriega, tres veces cayó el soldado que la servía. Cuando un cuarto soldado me dijo con la mirada: «Sargento, ¿quiere usted que me maten?», decidí empuñar personalmente la ametralladora. Al cabo, los rusos acertaron con una granada de 120 que cayó ante el cañón. Salí despedido cuatro metros, perdiendo el conocimiento momentáneamente, la cara llena de sangre y metralla y una ceguera casi total por el alumbramiento del fogonazo. Fui evacuado al búnker. Luego supe que tenía también una herida de bala en la rodilla.Sin munición, con la mayoría de los supervivientes heridos y los indemnes, agotados, el final estaba próximo. A las tres de la tarde, un soldado entró al búnker: "De parte del capitán, que salgáis todos; estamos hechos prisioneros".


Los 25 heridos salimos y encontramos a otros 18 hombres con las manos en alto con el capitán Palacios al frente. Nos mandaron formar e hicieron un simulacro de fusilamiento pero sólo se tiraron como fieras sobre nuestros relojes y todo lo que llevábamos.El trayecto hasta Kolpino, en fila de a tres, fue entre una alfombra de cadáveres. No nos trataron mal gracias a un jefe de escolta mongol que no debió de haber otro mejor en toda la Unión Soviética. Los 30 detenidos de Oroquieta, con los que enlazamos, recibieron toda suerte de golpes. Al llegar a Kolpino, un enloquecido grupo de mujeres rusas trató de atacarnos, pero el mongol las rechazó a culatazos.Enseguida empezaron los interrogatorios, con las traducciones de un español enrolado en el Ejército soviético. Todo el afán del coronel ruso era saber qué armamento usábamos, hablándonos incluso de un arma secreta de Hitler. «Dice el coronel que habéis causado más de 14.000 bajas, y eso es imposible con ametralladoras y fusiles mauser corrientes», nos informó el republicano español.Luego vino un cautiverio en campos de concentración que se alargó hasta 1954. Las estadísticas hablan de 2.252 bajas españolas (1.125 muertos, 91 desaparecidos y 1.036 heridos) en un solo día.
Otras 1.000 se sumaron en los días posteriores. Aunque los españoles retrocedimos ese día tres kilómetros, los rusos no avanzaron más. Tras intensos combates, el mando soviético ordenó a sus fuerzas pasar a la defensiva. El frente quedó estabilizado durante un año.La batalla de Krasny Bor, con una encomiable resistencia de nuestra División -el 10 de febrero se consiguieron tres de las ocho laureadas de la División Azul en la URSS- enterró una gran ofensiva posterior para romper el cerco de Leningrado. Los divisionarios que luchamos allí y estuvimos cautivos hasta 1954 no supimos qué ocurrió hasta el regreso a España, pero teníamos la creencia de que la ofensiva no había llegado más al sur que Krasny Bor.»
saludos...y seguimos en el frente