Mostrando entradas con la etiqueta Kriegsmarine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kriegsmarine. Mostrar todas las entradas

5/5/11

A LA CAZA DEL ALTMARK

Diecisiete de diciembre de 1939, Montevideo, Uruguay. Las playas y los muelles albergan a miles de personas silenciosas y expectantes. Desde las azoteas de los edificios más altos, muchas personas observan. No siempre puede verse un acorazado que parte a la batalla. Instantes después, inesperadamente todo concluye. Una violentísima explosión sacude a la ciudad entera. El acorazado de bolsillo alemán Graf Spee, ya no existe. Un amasijo de hierros se hunde en el Río de la Plata.

A pesar del gran éxito que se apunta el Almirantazgo británico, éste sabía que el Graf Spee no estaba solo. Otro navío lo acompañó durante su última campaña, y en él, se encuentran centenares de tripulantes de los barcos hundidos por él. Eludiendo el cerco impuesto al Graf Spee, su acompañante ha logrado desaparecer. ¿Dónde esta? Es tarea del Almirantazgo dar con el buque auxiliar del Graf Spee, el Altmark.


Noruega, 14 de febrero de 1940. El Agregado naval francés, teniente de navío Kermarre, conversa con algunos marinos noruegos. La charla, trivial, es seguida atentamente por el Agregado, y su perspicacia se ve premiada. Uno de los capitanes manifiesta haber navegado toda la jornada a través de los fiordos cerca de un barco muy semejante al Altmark. El marino francés no pierde un instante. Rápidamente transmite la información a la legación de Francia en Oslo. Desde allí, la comunicación pasa al Agregado británico. Minutos más tarde el Comando costero británico apronta sus aparatos e inicia la caza.

Dieciséis de febrero de 1940, 12.52 horas. Aviones de reconocimiento británicos patrullan el sur de Noruega. La costa es una verdadera maraña de escotaduras, bahías cabos y ensenadas. Un pequeño punto se vislumbra a lo lejos y los aviones realizan una pasada tras otra por encima de él. Aparentemente es un mercante en pacífica marcha, pero algo le delata. A popa, apenas enmascarado por la pintura el nombre se destaca claramente visible… “Altmark”.

La radio transmite la posición y el rumbo. La caza ha comenzado. En el Almirantazgo, sobre la gran mesa de operaciones, un pequeño cubo de color rojo, señala la posición de la flotilla de torpederos del capitán de navío Vian. Está muy cerca del Altmark y la orden parte de inmediato. El barco alemán debe ser capturado.

El barco alemán, mientras tanto, fuerza las máquinas en demanda del Skagerrat. Si logra penetrar en él, a buen seguro los torpederos alemanes protegerán su regreso a puerto. Los torpederos del capitán Vian navegaban a toda máquina hacia el Altmark, que imposibilitado de cruzar el Skarregat, vira hacia babor, y pone proa a la costa noruega. Una pequeña escotadura de apenas doscientos metros de ancho le sirve de refugio.

Pero la suerte parecía estar de lado de los alemanes. Dos cañoneras noruegas salen en su ayuda e interceptan a los torpederos ingleses. Les informan de que el carguero alemán ha sido registrado por ellos, y que no oculta nada anormal. El Capitán Vian, creyendo en la honestidad de los marinos noruegos, radia un mensaje al Almirantazgo.

“Sin novedad. Falsa Alarma. Presunto Altmark visitado por barcos noruegos. Todo normal a bordo”.

Churchill estaba conferenciando con el Primer Lord del Admiraltazgo, Almirante Dudley Pound, el Almirante Phillips, y sus ayudantes, cuando el mensaje de Vian llegó a su poder. Lee rápidamente el texto, y tras proferir una exclamación de furor, se arroja sobre el teléfono. Instantes más tarde, Churchill impartía órdenes a Vian.

“El Altmark será revisado por la fuerza, sea cual sea la reacción de los barcos noruegos. Si el torpedero noruego se interpone, pase de largo. Si lo ataca, respóndale”.

Nada más hacía falta a Vian para que su barco, el “Cossack”, forzara sus máquinas en apresurado regreso al fiordo donde se encontraba el Altmark. La oscuridad comenzaba a envolverlo todo cuando los potentes reflectores del Cossack iluminaron el barco alemán y en un primer plano, al torpedero noruego “Kjell”. Un rápido intercambio de mensajes entre Vian y el capitán del navío noruego, confirmó que la posición de los noruegos estaba claramente definida: mantuvieron su afirmación posterior. “El Altmark no conduce prisioneros…todo es normal a bordo”.

Siguiendo sus instrucciones, Vian no dudó un instante. El Cossack, se lanzó al abordaje, ante la mirada de los noruegos. El Altmark mientras tanto, tratando de embestir al Cossack, se precipitó sobre la costa encallando. De inmediato, la nave inglesa o abordó y sus tripulantes se lanzaron sobre la cubierta del barco alemán. Tras un furioso y sangriento cuerpo a cuerpo, los británicos quedaron dueños del terreno. Una rápida inspección les permitió comprobar que el informe de los noruegos era falso. En las bodegas del Altmark, se hacinaban 300 ingleses, tripulantes de los barcos hundidos por el Graf Spee.

30/3/11

EL CRUCERO PESADO PRINZ EUGEN

El Prinz Eugen fue un crucero pesado de la clase Hipper, como sus gemelos el Admiral Hipper y el Blücher. El Prinz Eugen fue construido a mediados de los años treinta. Su construcción se inició el 23 de abril de 1936 y fue encargada a los astilleros Krupp Germania ubicados en Kiel. Fue botado el 22 de agosto de 1938, entrando en servicio el 1 de agosto de 1940.


El Prinz Eugen luchó junto con el acorazado alemán Bismarck contra el crucero de batalla HMS Hood y el acorazado HMS Prince of Wales el 24 de mayo de 1941. Tras ordenársele dejar al Bismarck, enfiló hacia el sur junto con un barco de aprovisionamiento de combustible para evitar la cacería de los barcos británicos. Después de esquivar varias unidades británicas que buscaban al Bismarck, el buque arribó al puerto de Brest, Francia el 1 de junio de 1941. Este puerto era bombardeado regularmente por la Real Fuerza Áerea británica (RAF) y así, la noche del 10 de julio, el Prinz Eugen fue alcanzado por una bomba que detonó en el centro de dirección de armamento, matando a cerca de 60 tripulantes.

Tras la pérdida del Bismarck, Hitler prohibió incursiones adicionales de las unidades alemanas de superficie y, temiendo una invasión de Noruega, organizó una arriesgada operación durante los días 11 y 12 de febrero de 1942: Con los acorazados Scharnhorst y Gneisenau, el Prinz Eugen atravesó el Canal de la Mancha (Operación Cerberus) para regresar a Alemania y prepararse para su estadía en Noruega.

El Prinz Eugen dejó Alemania en ruta a Noruega en febrero de 1942. A los 23 días de travesía fue interceptado por el submarino HMS Trident, que lo torpedeó, destruyendo parte de la popa. El Prinz Eugen no estuvo operativo nuevamente hasta 1943, cuando Hitler ya había relegado a todas las unidades pesadas de la Marina de superficie a actividades de entrenamiento.



Hacia finales de la guerra, el Prinz Eugen fue utilizado para atacar a las unidades rusas de avanzada a lo largo de la costa del Mar Báltico, así como para transportar refugiados alemanes de regreso a Alemania. El 15 de octubre de 1944, embistió al crucero ligero alemán Leipzig en el mar Báltico, casi cortándolo en dos. Durante 14 horas ambos buques derivaron encajados, siendo un perfecto blanco para los submarinos rusos, hasta que pudieron separarse. Al final de la guerra, el barco era uno de los dos únicos buques de superficie operativos de la Marina alemana; el otro era el crucero Nürnberg. El Prinz Eugen se rindió en Copenhague el 7 de mayo de 1945.

Tuvo la oportunidad de realizar una prueba de fuego más, pues fue cedido a los Estados Unidos y comisionado en su Armada con el identificador IX-300 USS Prinz Eugen. Tras cruzar el Atlántico con sus propias máquinas y con parte de la tripulación original, llegó a los puertos del Atlántico y fue sometido a una serie de pruebas técnicas. Luego fue transferido al Pacífico, por lo que realizó otra vez con sus propios medios el largo recorrido hasta el Pacífico Sur, donde se unió a la flota de blancos usada para la Operación Crossroads, en la que se ensayaban los efectos de explosiones atómicas en los atolones del Pacífico Sur.

El Prinz Eugen sobrevivió sorprendentemente a las pruebas nucleares denominadas Able y Baker efectuadas en julio de 1946, pero estaba demasiado afectado por la radiación para que se le repararan las vías de agua creadas por la prueba Baker, que fue submarina. En diciembre de 1946 zozobró y terminó por hundirse en las aguas poco profundas del atolón de Kwajalein, lugar donde sus restos permanecen. En 1979, una de las hélices fue rescatada y ahora es preservada y mostrada en el monumento a la Marina alemana ubicado en el puerto de Kiel.



Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Prinz_Eugen
http://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?f=24&t=9743&start=180
http://www.prinzeugen.com/

21/5/10

LOS ASES DE LOS LOBOS GRISES

Entre 10 comandantes de submarinos alemanes se bastaron para hundir un total de 318 barcos durante la SGM, anotándose entre todos ellos ¡1.871.844 toneladas de carga! aliada.

El principal de estos ases fue Otto Kretscher. Atacó tan implacablemente en el primer año medio de la guerra que se anotó el mayor tonelaje total pese a ser capturado durante un ataque en el Atlántico Norte en marzo de 1941 y haber pasado los restantes 4 años de guerra en un campo de prisioneros. Esto nos da una idea de la importancia del papel que fue jugado por la Kriegsmarine, y en especialmente, sus flotas de U-Boot durante los primeros años de guerra, hasta que EEUU entró a formar parte del conflicto en Europa y el Atlántico.

El entusiasmo de Krestchner por la guerra submarina fue igualado por el osado Gunther Prien, héroe de Scapa Flow y uno de los hombres protegidos del Almirante Karl Doenitz, y del alto estado mayor alemán. "Me divierto más en un ejercicio con un convoy realmente bueno que con un permiso", espetó Prien en una ocasión.

Los diez mayores ases cubrieron todo el Atlántico. Wolfang Lüth y Erich Topp se anotaron gran número de presas a lo largo de la costa oriental de América, a veces a la vista de los complejos turísticos costeros. Heinrich Lehmann-Willenbrock, cuyo submarino operaba en la zona del Atlántico norte.

Georg Lassen hundió siete barcos de un convoy de diez en una sola noche junto a la costa de Sudáfrica, y Karl Friedich Merten avanzó osadamente bajo el agua directamente hasta el interior del puerto de Jamestown, Santa Elena, en el Atlántico sur, y hundió un petrolero británico que aali estaba anclado.

Todos menos uno de los ases sobrevivieron a la guerra. Prien fue muerto en el Atlántico en marzo de 1941. La suerte más curiosa la corrió Wolfang Lüth, que tras conseguir sobrevivir durante toda la guerra, cierto día de marzo de 1945, fue parado en la costa por un centinela alemán, el cual le instó a que diera el santo y seña correspondiente, el cual, Lüth no conocía. El final es que podéis imaginar. Lüth le dió un santo y seña incorrecto y el centinela disparó.

Acontinuación os dejo con las fotos de los diez ases más laureados de las flotas de U-Boot.


1. Otto Kretschmer. 44 barcos, 266.279 toneladas.


2. Wolfang Lüth. 43 barcos, 225.712 toneladas hundidas.


3. Erich Topp. 34 barcos, 193.684 toneladas hundidas.


4. Karl-Friedich Merten 29 barcos, 186.064 toneladas.


5. Victor Schütze. 34 barcos, 171.164 toneladas hundidas.

.
6. Herbet Schultze. 26 barcos, 171.122 toneladas hundidas.


7. Georg Lassen. 28 barcos, 167.601 toneladas hundidas.




8. Heinrich Lehmann-Willenbrok. 22 barcos, 166.596 toneladas hundidas.



9. Heinrich Liebe. 30 barcos, 162.333 toneladas hundidas.



10. Gunther Prien 28 barcos, 160.939 toneladas hundidas.



Un saludo a tod@s.

Fuente: La Batalla del Atlántico, Ed Time Life Folio.

11/4/10

LORIENT, LA GUARIDA FRANCESA DE LOS U-BOOTE

La estrategia alemana de lucha submarina para bloquear el comercio marítimo Aliado pronto hizo necesaria la instalación en las costas dominadas por el III Reich de una serie de bases que dieran refugio y cobijo a los submarinos en reparación, mantenimiento o descanso de las tripulaciones. La Organización Todt, sería la encargada de ejecutar este monumental proyecto. Sin estos sofisticados “hogares”, los U-Boote jamás podrían haber desempeñado su importante papel en la batalla del Atlántico.


Tan pronto fue ocupada Francia en junio de 1940, la base de la armada gala en Lorient, fue tomada por los ingenieros alemanes para comenzar los trabajos de reacondicionamiento como centro principal de atraque de los submarinos que operaban en el Atlántico.

La obra emprendida por la Organización Todt consistió en realidad, en la construcción de una nueva base en Keroman. Este complejo logístico para submarinos sería el mayor y mejor defendido de que se habilitaron en Francia. Solo dos flotillas estuvieron fondeadas de manera continua, pero Lorient proporcionó asistencia técnica y apoyo a centenares de U-Boot desplegados desde el Ártico hasta el Índico. De las 1149 reparaciones importantes llevadas a cabo por la Kriegsmarine en las bases francesas, 492, se efectuaron en Lorient; cuyo puerto, fue base de la II flotilla de submarinos que llegó desde Wilhelmshaven en Junio de 1941, y de la X flotilla, creada en la propia base en enero de 1942.



Submarinos fondeados en Lorient.


Todos los ases de la guerra submarina pasaron por los muelles de Lorient, como por ejemplo Gunther Prien con su U-47 u Otto Kretschmer con su U-99. Los siete submarinos que alcanzaron los primeros puestos en el ranking de hundimientos –U-37, U-48, U-99, U-107, U-123, U-124 -, operaron durante algún periodo de la guerra desde Lorient. Entre ellos hundieron 313 barcos aliados.


El U-123, atracando en Lorient, tras conseguir una victoria

El almirante Karl Doenitz y su Estado Mayor, que habían instalado su «B. d. U.» Centro de Operaciones de Submarinos en Paris, en septiembre de 1940, se trasladaron a Lorient en noviembre, ocupando una casa particular requisada en Kernevel, un promontorio frente a la base. Pronto la zona se convirtió en una fortaleza con refugios de hormigón y asentamientos de artillería. .
Pese a ello, tras el ataque a Saint Nazaire, Hitler considero el lugar poco seguro y en marzo de 1942 ordeno al B. d. U» trasladarse nuevamente a Paris. Dada su importancia, el área de Lorient estaba muy bien defendida, por lo que después del desembarco en Normandía, se transformó en una de las «festung» fortalezas- que quedaron aisladas, defendiéndose de los asaltos Aliados.

El 7 de agosto de 1944 inició el ataque a la ciudad la 4 División Acorazada Norteamericana. El día antes la RAF bombardeaba los refugios acorazados con 146 toneladas de explosivos.La mayor parte de los submarinos habían salido de la base dos semanas antes. El último en abandonarla sería el U-155 del teniente de navío Ludwig-Ferdinand von Friedeburg, el 5 de septiembre. La segunda flotilla fue trasladada a Noruega y la décima era disuelta.

El «festung» de Lorient no se rindió hasta la capitulación de Alemania, el 8 de mayo de 1945. Al ocupar la base, dentro de los refugios casi intactos, los Aliados hallaron dos submarinos: el U-129 y el U-123. El segundo fue reparado y estuvo en servicio en la Armada francesa desde 1947 hasta 1959.

Para concluir con este pequeño artículo os dejo con una serie de fotografías de la base en la actualidad, extraídas todas ellas de esta web.










Un saludo.

Fuentes_
Enciclopedia ABC Segund Guerra Mundial
http://www.uboat-bases.com/
http://www.blavet.co.uk/keroman%20submarine%20base%20lorient.htm
http://ww2f.com/atlantic-naval-conflict/33907-lorient-u-boote-base.html

13/5/09

GRAF ZEPPELIN, EL PORTAAVIONES ALEMÁN QUE NUNCA COMBATIÓ

En 1935 los países pioneros de la Aviación Naval, EEUU, Gran Bretaña y Japón, inician la construcción de su tercera generación de portaaviones. Alemania, sujeta durante los años del desarrollo de estos buques a las limitaciones del Tratado de Versalles, intenta a partir de la firma del acuerdo naval Germano-Británico (1935) recuperar el tiempo perdido.



En Julio de 1935, se hace público un ambicioso proyecto de flota en el que se prevé la construcción de cuatro portaaviones. Inmediatamente se inicia la construcción del Fulgzengtrager A, que se denominaría oficialmente “Graf Zeppelin”. Con objeto de sujetarse a las limitaciones del Tratado con Inglaterra, la Kriegsmarine declará para este buque un tonelaje de 19.250 toneladas estándar, aunque el proyecto sería en realidad de 5 toneladas más.

El 8 de Diciembre de 1938, se produce en Kiel la botadura del buque al tiempo que se trabaja en la construcción del Fulgzengtrager B, que nunca sería botado. Pronto surgen las inevitables polémicas entre Goering y Raeder. Se acaban de crear en todos los países las Fuerzas Aéreas y en todas las naciones surgen estos roces entre esta nueva rama del ejército y la aviación naval. La enorme influencia de Goering sobre Hitler dificulta, de entrada, la obtención de aviones que han de componer la unidad aérea del Graf Zeppelin.





Las aeronaves previstas en un primer momento eran doce Ju-87-Stuka modificados para el servicio a bordo como avión de ataque y treinta Me-109 T-1, que debían encargarse de la defensa. La economía impuesta a los gastos de armamento por el comienzo de la guerra y las particulares teorías de Hitler y Goering sobre la Armada retrasaron el portaaviones en beneficio de la construcción de submarinos y aviones.

El hundimiento del portaaviones británicos “Courageous” el 17 de septiembre de 1939, en aguas de Irlanda por el submarino U-29, asestó un golpe definitivo al Graf Zeppelin. El 2 de octubre de ese mismo año, el Estado Mayor alemán dicta una orden por la que se suprime la “baja prioridad” que tenía la construcción del portaaviones. El 28 de abril de 1940 se suspende definitivamente el proyecto de dotar al Graf Zeppelin con una flota aérea, por lo que el buque jamás fue entregado a la Kriegsmarine. Con esta decisión, Alemania, renuncia a la construcción de una flota oceánica, capaz de apoyar desde el mar sus operaciones en tierra.



En Marzo de 1945, el Graf Zeppelin, fue hundido en el Oder para evitar su captura por los soviéticos. Puesto aflote en 1947, fue cargado con diversos materiales, como botín de guerra, y con tripulación soviética fue remolcado hasta Leningrado, y en cuyo trayecto se hundió definitivamente.

Fuente: ABC Segunda Guerra Mundial