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1/8/13

OPERACIÓN EPSILÓN

Artículo original: El Diario.es
Autora: Marta Periano.

Así funciona el progreso: cuando James Chadwick descubre el neutrón en su laboratorio de Cavendish (Cambridge, 1932), todo empieza a ir muy deprisa. Werner Heisenberg publica en Leipzig el primero de sus tres ensayos con el modelo de neutrón-protón que le valen el Nobel de Física por “la creación de la mecánica cuántica, cuyo uso ha conducido, entre otras cosas, al descubrimiento de las formas alotrópicas del hidrógeno”. Al mismo tiempo, no muy lejos de allí, el italiano Enrico Fermi bombardea la tabla periódica con neutrones con la esperanza de que la absorción de sus núcleos neutrales produzca nuevos elementos radiactivos.

Los pesados elementos que genera a partir del uranio y el torio se convierten en el centro de la investigación de la judía austríaca Lise Meitner y su colega Otto Hahn en el Kaiser Wilhelm Institute de Berlín. Cuando los nazis ocupan Austria en marzo del 38, Meitner escapa a Estocolmo y sigue trabajando con Hahn a distancia, esas navidades, descubren asombrados que le han partido al uranio su bonito corazón en dos, generando dos núcleos de dos sustancias distintas (bario y criptón) y liberando una cantidad de energía descomunal en el proceso. Otto Frisch, sobrino y colaborador de Meitner en el exilio, bautiza la reacción como fisión nuclear.

En abril, el equipo de Frédéric Joliot-Curie en el Colegio Francés de París por un lado y Leo Szilard en Columbia por el otro descubren que la fisión genera más neutrones de los utilizados, haciendo posible la reacción en cadena necesaria para la construir un reactor. Niels Bohr y el físico de Princeton John Wheeler publican El mecanismo de la fisión nuclear, donde aventuran que el uranio-235 es la clave de la reacción. Alemania deja de vender el uranio que extrae de la Checoslovaquia ocupada. Otto Frisch y Rudolph Peierls calculan que con un solo kilo del material fisiado podrían generar una explosión de proporciones bíblicas. El asesor de la Agencia de Armamento del Reich Paul Harteck escribe al Ministerio de la Guerra alemán: “El país que lo utilice primero tendrá una ventaja inconmensurable sobre todos los demás”.  

La gran carrera atómica.

Al otro lado del Atlántico, Albert Einstein envía una carta similar a Franklin Roosevelt, redactada por su protegido Leo Szilard:
"En el curso de los últimos cuatro meses se ha hecho probable –gracias al trabajo de Joliot en Francia, así como el de Fermi y Szilard en América– que sea posible implementar una reacción nuclear en cadena sobre una gran cantidad de uranio, de la cual se generaría una enorme cantidad de energía y grandes cantidades de nuevos elementos similares al radio. (…) Este nuevo fenómeno podría conducir a la construcción de bombas".
 
Para entonces, Alemania ya tenía el Uranverein (el Club del Uranio), Inglaterra, el MAUD y Rusia habían construido el acelerador de partículas más grande de Europa. Roosevelt aprobó el primer comité norteamericano del uranio en octubre con un presupuesto de 6.000 dólares para comprar material pero no se lo tomó muy en serio hasta el bombardeo de Pearl Harbour. Ese verano se trasladó el proyecto nuclear al Distrito de Ingeniería Manhattan en Los Alamos, bajo la dirección de Julius Robert Oppenheimer y la colaboración de luminarias como Fermi, Böhr, Richard Feynman y John von Neumann, entre otros. El presupuesto era ahora de 500 millones de dólares.


El Uranverein en su retiro londinense

En 1942, Heisenberg lideraba el proyecto para construir un reactor nuclear en el Instituto Max Planck de Berlín pero al Gobierno le sobraba la prisa y le faltaba el dinero. Con Rommel en África y el Ejército sitiando a Inglaterra por mar y a Rusia por tierra, el ministro de la Guerra, Albert Speer, le preguntó si podrían usar armas nucleares para acabar la guerra y, Heisenberg le dijo que no, dando casi por terminada la carrera nuclear alemana. Años más tarde, el físico aseguró que había saboteado el proyecto para que Hitler no ganara la carrera, escogiendo un papel más heroico para la posteridad, al tiempo que salvaba su dignidad profesional.  

Operación Epsilón: el Gran Hermano del DARPA

En 1944, la Real Academia Sueca de Ciencias concedió el Nobel de Química a Hahn (e ignoró a Lise Meitner), que no pudo ir a recogerlo porque había sido capturado por los británicos. Pocos meses después de la caída de Berlín, en julio de 1945, Heisenberg y Hahn fueron trasladados a un refugio del MI6 británico cerca de Cambridge llamado Farm Hall. Allí estaban ya Erich Bagge, Kurt Diebner, Walther Gerlach, Paul Harteck, Horst Korsching, Carl Friedrich von Weizsäcker y Karl Wirtz, el Club del Uranio de Hitler, la gran aristocracia fisiconuclear alemana. La casa estaba llena de micrófonos pero ellos no lo sabían. “No creo que [los aliados] conozcan los verdaderos métodos de la Gestapo –se oye decir a Heisenberg en una de las grabaciones–. En ese aspecto están un poco retrasados".

Los aliados estaban muy preocupados. Truman tenía la bomba preparada desde septiembre de 1944 y era 3.000 veces más potente que la carga completa del bombardero más mortífero de la época, el B-29. Si Alemania escondía algo similar, era probable que lo encontraran los rusos, pero pronto se tranquilizaron. La transcripción de sus conversaciones, que no se hicieron públicas hasta cincuenta años más tarde, demuestra que los alemanes perdieron la carrera nuclear años antes de perder la guerra. 

El Uranverein se había dispersado en nueve instituciones independientes que se comunicaban sólo a través de sus informes en el boletín interno, mientras que el Proyecto Manhattan crecía a gran velocidad. Los diez científicos llevaban encerrados un mes cuando escucharon el informe de la BBC sobre el ataque sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945. Horst Korsching comentó amargamente: “Esto demuestra hasta qué punto los americanos son capaces de colaborar de verdad a gran escala. Esto habría sido imposible en Alemania, con cada uno de nosotros despreciando el trabajo de los demás”.

También se reveló que Heisenberg había calculado mal la masa crítica del artefacto pero, antes de que la segunda bomba detonara sobre Nagasaki, ya había corregido su error y convocado una reunión para explicárselo a los demás. Quizá sea verdad que traicionó a su país y sus colegas por miedo a crear un monstruo.
 
Paradójicamente , el padre del principio de incertidumbre es hoy el villano de la bomba atómica (y hasta el apodo sociópata del protagonista de Breaking Bad) mientras que su homónimo Oppenheimer, que sí construyó la bomba y luego la utilizó, ha pasado a la historia como El Prometeo Americano. El progreso también es así.

10/2/13

70 ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE KRASNY BOR.

Hoy, con motivo del 70 aniversario de la batalla de Krasny Bor, en la que miles de soldados de la División Azul perdieron su vida tras luchar de forma valiente, muchos medios de comunicación han tenido a bien recordales en esta efemeride, y desde Europa en Guerra no podríamos ser menos. Os dejo con una de esas noticias aparecidas en prensa en la que vale la pena dejar un rato de nuestro tiempo.


Krasny Bor; la batalla más dura de la División Azul.

Hace setenta años, el 10 de febrero de 1943, unos 5.600 hombres de la División Azul hicieron frente a 44.000 soldados, casi un centenar de tanques e innumerables piezas de artillería del 55 Ejército de la Unión Soviética. Fue la batalla de Krasny Bor, el combate más duro de los españoles en el 'Ostfront'.

"Fuimos a luchar contra el comunismo, no contra los rusos", afirma Juan Serrano Mannara, veterano granadero del 262º regimiento 'Pimentel'. Estuvo hasta 1944 en la Unión Soviética, pero no combatió en Krasny Bor. Siete décadas después, apenas quedan algo más de 400 veteranos de los 45.000 hombres que lucharon en la División Azul. Y de aquel pueblo a las afueras de San Petersburgo, la antigua Leningrado, quedan muchos menos: hubo 3.645 bajas y 300 capturados en la batalla, un millar de ellos muertos sólo el primer día.

En Leningrado murieron más de un millón de civiles durante los 900 días que duró el asedio de la Wehrmacht, según algunos estudios, aunque las fuentes oficiales rusas calculan algo menos de 700.000, sin contar la marcha de refugiados. El ejército alemán llegó a las puertas de la ciudad en septiembre de 1941 y no fue expulsado hasta 1944. Sin embargo, lo más duro tuvo lugar hasta enero de 1943: fue cercada al sur por los alemanes y al norte por los finlandeses para dejarles morir de hambre y frío por orden de Hitler. El único corredor para hacer llegar comida y combustible a la ciudad era el congelado lago Ladoga, el 'camino de la vida'.
La 250. Einheit spanischer Freiwilliger llegaría al sector de Krasny Bor en otoño de 1942. En enero del siguiente año, mientras caía el kessel alemán de Stalingrado, el ejército soviético logró conquistar un pequeño corredor por tierra hasta Leningrado. La operación 'Estrella Polar', continuación de la 'operación Chispa', debía ampliar este camino y romper rápidamente las líneas de la División Azul para envolver al 18 Ejército alemán. La 'Blau division' lo evitó.


La batalla de las cruces de hierro

"El que diga que no tiene miedo, miente. Una cosa es miedo, otra es terror, y otra cosa es decir 'voy porque tengo que hacer eso y me pongo a hacerlo'", afirma sin albergar ninguna duda Luis Gallego, sargento de Ingenieros en el Radio Grupo de Telecomunicaciones. Como Serrano Mannara, no estuvo en Krasny Bor, pero sus experiencias, materializadas en heridas de guerra, ilustran aquellos tiempos.
En septiembre de 1942, unas ráfagas le pillaron "como pudieron pillar a otro" y quedó atrapado entre dos líneas. Volvió a España con tres operaciones, dos de ellas sin anestesia. "Unos me agarraron de los brazos, de los pies otros, me pusieron de espaldas para dar el corte, y de anestesia... pues una toalla", recuerda.
 Fue unos meses antes de Krasny Bor. Pasadas las seis de la mañana de aquel 10 de febrero de 1943, la artillería soviética comenzó su descarga sobre las posiciones del regimiento 262 de la División Azul. No pararía hasta un par de horas después. Acto seguido, cuatro divisiones del Ejército Rojo, acompañadas por carros KV-1 y T-34, se lanzaron sobre las castigadas líneas españolas.



El objetivo soviético era romper el frente en poco tiempo y envolver a los alemanes. El invierno en Leningrado es muy frío y anochece prontísimo. Sin embargo, la Stavka fracasó: el barrizal provocado por el fuego artillero sobre la nieve atrapó a los carros de combate y los supervivientes del regimiento opusieron una fiera resistencia hasta el final.
Los soldados españoles se reagruparon como pudieron para defenderse, incluso se desplegaron en los cráteres abiertos por la artillería rusa. Entre las hazañas que se recuerdan está, por ejemplo, la del divisionario al que explotó la mina que colocó en un carro pesado.
A pesar del ataque, dos divisiones alemanas situadas en el flanco derecho de la División Azul no acudieron al rescate porque esperaban un ataque que nunca tuvo lugar. Entre ellas estaba la 4 Polizei Division de las Waffen SS.
Pasado el mediodía, el Ejército Rojo logró romper las líneas por tres zonas y tomar casi entera Krasny Bor. Sin embargo, los restos de la División Azul aún resistían al sureste del pueblo y en los aledaños del río Ishora.

Aunque las tropas soviéticas lograron penetrar tres kilómetros, su cuartel general ordenó parar el avance al anochecer. Los alemanes habían enviado refuerzos y la rotura del frente era inviable tan tarde. El Ejército Rojo había tomado Krasny Bor, pero fue una victoria pírrica. Los 11.000 fallecidos en la operación 'Estrella Polar' se sumaría al millón de soldados soviéticos muertos en toda la batalla de Leningrado y el frente seguiría estable un año más.


A 3.000 kilómetros de casa


Un rótulo colgado en la Fundación División Azul recuerda a sus 4.954 fallecidos y 12.000 bajas durante la campaña del Este. En su local hay museo con recuerdos de la guerra, desde bustos de Hitler y Stalin a una bandera soviética capturada en los campos de batalla. Allí se reúnen aún los veteranos.

¿Qué empujo a aquellos hombres a ir a luchar bajo las órdenes alemanas a 3.000 kilómetros de su país? "En la División Azul, cada hombre era un mundo. Había falangistas, aventureros, militares, simpatizantes de los alemanes o gente que necesitaba el dinero en la posguerra", explican en la Fundación.

"A mí tío lo mataron en la guerra. Mi padre estuvo en la cárcel. A mi tía la echaron de donde trabajaba y la metieron en la cárcel..." recuerda Juan Serrano Mannara, falangista como Luis Gallego.
Este granadero se alistó por primera vez con 15 años. Para ello mintió en casa, donde vestido de pantalón corto dijo que iba a un campamento; y al propio Ejército, donde enseñó la partida de nacimiento de su hermano. Le pillaron en Alemania, pero regresó a filas cuando cumplió 17 años.
Visitó el Palacio de Catalina en Puskhin, pero no fue a un campamento de verano, fue al frente más duro de la historia. "Si vas a la guerra tienes que matar para que no te maten", advierte tras recordar cómo fue herido por la metralla tras estar su compañía tres días rodeada. "Llegamos al cuerpo a cuerpo. El primer día, no sé si por miedo o nervios, no pude poner la bayoneta en el mosquetón, te defendías como podías", rememora.
Esto fue en enero de 1944. La División Azul fue disuelta en otoño del año anterior por la presión de los Aliados a España, pero Juan Serrano Mannara se apuntó con otros voluntarios a la Legión Azul. Unas semanas después de ser herido fue disuelta.

'Eran hombres'

Luis Gallego, falangista y militar de carrera, combatió en el lago Ilmen en el invierno más frío de los últimos cuatro siglos. Estuvo en el batallon de choque 250, 'la tía Bernarda'. "Entre nosotros, lo llamábamos la tía Bernarda... porque era el coño de la tía Bernarda. Donde había follones ahí íbamos. Cubriamos bajas", apunta.
Una vez tenía que escoltar a 15 prisioneros cuando fue sorprendido por la aviación soviética. "Me dejaron como los hijos de don Crispín, descalzo y sin paraguas", recuerda con humor. Pasado el ataque, los 15 prisioneros regresaron a su vera.
"Cogí lo que me habían mandado de aguinaldo de España y lo repartí entre ellos", añade. "Antes que nada, antes que rusos o comunistas, eran hombres. "Ni religión, ni no religión, ni carácter ni nada. ¿Te gustaría que te lo hicieran a tí? Pues no lo hagas tú", sentencia.
 
Estos veteranos han regresado un puñado de veces a Rusia, donde han sido recibidos "maravillosamente" por quienes eran entonces unos niños. "Nunca hicimos nada a los civiles, dormimos en sus casas, compartiamos la comida", afirma Serrano Mannara. "Los alemanes eran distintos... les echaban fuera en invierno".
"Eso se lleva en el corazón. Lo que es el ser humano..." reflexiona Gallego. "Los rusos nos querían mucho, no era la cosa de Alemania, del alemán", añade antes de reconocer que hubo algunos españoles que no se comportaron como soldados. "Se consideraban héroes y les tiraban la comida o les daban cuchilladas", critica al recordar sus maltratos a los prisioneros.
Entre tanto torbellino de emociones, algunos divisionarios se enamoraron de chicas rusas en el frente, pero al volver a España fueron separados de ellas en Hendaya, frontera aún ocupada por los alemanes. Algunas parejas no se verían nunca más.
"En aquella época las chicas -rusas- eran como las de aquí, normales y corrientes. Uno se casó con una, desertó y puso una peluqueria en Riga. Hasta que lo cogieron y lo volvieron a llevar al frente", recuerda con gracia Serrano Mannara.
Paradojas de la guerra, los veteranos de la División Azul pasaron de ser héroes a ser olvidados. La primera vez que Juan Serrano Mannara regresó del 'Ostfront' a España, en 1942, recuerda que fue recibido con orquesta de música y una misa. La última vez, en 1944, tras cambiar Franco de bando, les dejaron en San Sebastián para que se buscasen la vida. "Al llegar aquí todavía tenía las heridas abiertas. Fui al hospital militar Gómez Ulla a que me las curasen, pero no me las curaron porque no eramos militares".

Paradojas de la guerra, cuando volvió a Rusia a principios de los noventa y vio la pobreza tras la disolución de la URSS, este divisionario llegó a pensar que "vivían mejor cuando estaban los comunistas que ahora".

Fuente: El Mundo

22/5/12

EL INCIDENTE DE VENLO.

Durante los años 30, el Servicio Secreto de Inteligencia británico (SIS) o también conocido como MI6, tenía en La Haya uno de los más grandes centros de espionaje y recopilación de información, que era filial de la Organización Z, creación del Coronel Claude Dansey, Jefe de Operaciones Encubiertas del MI6.

 En Roma, Dansey había sido Oficial de Control de Pasaportes o Passport Control Officer (PCO), nombre mediante el cual se encubría a los agentes de inteligencia asignados a las embajadas británicas. Al estallar la guerra en Europa Dansey se encontraba en Londres. La Estación de La Haya estaba a cargo de dos agentes con limitada experiencia, el Capitán Sigismund Payne Best, quien había estudiado en Munich desde 1908 hasta 1913 y fue oficial de inteligencia en Francia, Bélgica y los Países Bajos durante la Primera Guerra Mundial. Conoció a Dansey mientras ambos servían en Holanda en 1917. El otro oficial era el Mayor Richard H.Stevens quien adquirió alguna experiencia en inteligencia con el Ejército de la India en la frontera noroccidental y llegó a la jefatura del PCO cuando reemplazó a su jefe Monty R. Chidson quien a su vez había asumido el cargo por el suicidio del Mayor Hugh Reginald Dalton, el 4 de setiembre de 1936. Según Best, Stevens sólo aspiraba a alcanzar él ascenso a teniente coronel. El propio Stevens se consideraba la persona menos adecuada para el puesto porque según él mismo, "era el hombre equivocado en el lugar equivocado". Su corazón y su mente estaban en la India. 




Uno de los primeros personajes que establecieron veladas conexiones entre los agentes alemanes y británicos de la Organización Z, fue un tal Dr. Franz Fischer también conocido como Dr. Fischer. Lo que no sabían Best y Stevens fue que el Dr. Fischer era un agente del "Sicherheitsdienst" (SD) o Servicio de Seguridad de las SS, una sección de las SS Generales, donde Fischer estaba clasificado como el agente F479. 1939-1945 1945-1989 (Guerra Fría) Nuevos temas Actualizaciones Orientatus Ministration Libro de Visitas Blog Amazon RSS El Incidente de Venlo Durante los años 30, el Servicio Secreto de Inteligencia británico (SIS) o también conocido como MI6, tenía en La Haya uno de los más grandes centros de espionaje y recopilación de información, que era filial de la Organización Z, creación del Coronel Claude Dansey, Jefe de Operaciones Encubiertas del MI6. En Roma, Dansey había sido Oficial de Control de Pasaportes o Passport Control Officer (PCO), nombre mediante el cual se encubría a los agentes de inteligencia asignados a las embajadas británicas. Al estallar la guerra en Europa Dansey se encontraba en Londres. Claude Dansey Coronel Claude Dansey La Estación de La Haya estaba a cargo de dos agentes con limitada experiencia, el Capitán Sigismund Payne Best, quien había estudiado en Munich desde 1908 hasta 1913 y fue oficial de inteligencia en Francia, Bélgica y los Países Bajos durante la Primera Guerra Mundial. Conoció a Dansey mientras ambos servían en Holanda en 1917. 

El otro oficial era el Mayor Richard H.Stevens quien adquirió alguna experiencia en inteligencia con el Ejército de la India en la frontera noroccidental y llegó a la jefatura del PCO cuando reemplazó a su jefe Monty R. Chidson quien a su vez había asumido el cargo por el suicidio del Mayor Hugh Reginald Dalton, el 4 de setiembre de 1936. Según Best, Stevens sólo aspiraba a alcanzar él ascenso a teniente coronel. El propio Stevens se consideraba la persona menos adecuada para el puesto porque según él mismo, "era el hombre equivocado en el lugar equivocado". Su corazón y su mente estaban en la India. Uno de los primeros personajes que establecieron veladas conexiones entre los agentes alemanes y británicos de la Organización Z, fue un tal Dr. Franz Fischer también conocido como Dr. Fischer. Lo que no sabían Best y Stevens fue que el Dr. Fischer era un agente del "Sicherheitsdienst" (SD) o Servicio de Seguridad de las SS, una sección de las SS Generales, donde Fischer estaba clasificado como el agente F479. Sigismund Payne Best Capitán Sigismund Payne Best Richard H. Stevens Mayor Richard H.Stevens Fischer salió de Alemania de manera encubierta aparentando ser uno de los tantos refugiados que escapaban a Francia y logró penetrar exitosamente en un grupo de exiliados de París que eran dirigidos por el Dr. Klaus Spieker. A comienzos de 1938 Spieker pudo simular un ofrecimiento de Johannes Travaglio, un agente de la Abwehr en Sttutgart, para "persuadir" a un militar opositor a viajar a Holanda y reunirse con el Mayor Stevens, para entonces el oficial de inteligencia de la Embajada Británica en La Haya. 

La posibilidad de realizar conversaciones directamente con un oficial líder de los disidentes entusiasmó al Capitán Best, quien personalmente le había solicitado a Fischer propiciar un encuentro de ese tipo. En setiembre de 1939, poco después del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, los dos oficiales británicos, el Capitán Sigismund Payne Best y el Mayor Richard H. Stevens, fueron instruidos por Dansey para entrar en contacto con el Dr Franz Fischer, quien les había manifestado que ya tenía el contacto y la garantía del viaje del oficial disidente. Como consecuencia, lo que los oficiales británicos creían que se trataba de conversaciones para llevarlos a un acuerdo de paz entre Gran Bretaña y Alemania con el tal "Mayor Solms", en realidad se trataba de una reunión con Johannes Travaglio. La primera reunión se efectuó en el Hotel Wilhelmina de Venlo, una localidad en la frontera germano-holandesa. En la reunión, el Dr. Fischer presentó a Best al Mayor Solms. Luego de esa reunión, el Dr. Fischer le comunicó a su jefe en la SD, el Dr. Helmut Knochen que la inteligencia británica deseaba conversar con un oficial de mayor rango con autoridad suficiente para discutir los términos de paz. 
Walter Schellenberg

Reinhard Heydrich, Jefe del "Sicherheitsdienst" (SD) seleccionó al joven Walter Schellenberg para conducir el juego de las arriesgadas conversaciones con la inteligencia británica en Holanda. Hay discrepancias entre los lugares de las reuniones incluso se sabe que Schellenberg no fue a la primera reunión del 20 de octubre de 1939, sino que mandó a dos hombres de las SS llamados Salich y Christensen, mientras que en sus memorias el propio Schellenberg hace un detallado recuento de su encuentro con Best y Stevens en Arnhem el 21 de octubre de 1939 después de haber sido llevado desde Zutphen por Best. Un nuevo encuentro fue acordado para el 30 de octubre de 1939 en la mismas oficinas de la Inteligencia Británica en La Haya. La reunión del 30 de octubre, casi fue cancelada por la policía holandesa alegando razones de seguridad, pero pese a todo, sí se realizó. El oficial de inteligencia holandés Dirk Klop, quien se hizo pasar por el agente británico "Capitán Coppens" fue enviado por Best a recoger a los alemanes a la frontera y llevarlos a su oficina en La Haya. Uno de los alemanes fue Grosch que presentó a Schellenberg quien asistió como el "Capitán Schaemmel" (nombre verdadero de la cabeza de la sección de contraespionaje de las SD) y el tercero fue el "Coronel Martini", un amigo personal de Schellenberg llamado Profesor Max de Crinis, austriaco y profesor de medicina psiquiátrica en Berlín, quien actuó como la mano derecha del "general". Por todos los testimonios conocidos los agentes de las SS se reunieron con los agentes británicos en las oficinas de Best en La Haya, donde discutieron deshacerse de Hitler, hacer arreglos de paz con las potencias occidentales y devolver la soberanía a Austria, Checoslovaquia y Polonia. Alemania volvería a ser lo que fue antes de la Primera Guerra Mundial, se le devolvería sus antiguas colonias y se crearía un frente común anti-soviético. 

Las conversaciones fueron reportadas al Gabinete del Primer Ministro Neville Chamberlain el 2 de noviembre y aunque tenía la oposición de Churchill, para entonces Primer Lord del Almirantazgo, gozó del apoyo de todos los miembros del Gabinete. Como los británicos insistían en hablar con alguien de mayor rango, para discutir el acuerdo de paz, fue pactada para el 9 de noviembre una reunión con un supuesto general de la Wehrmacht. Acordaron que la reunión se se realizara en el Café Backus, de la localidad de Venlo a 8 kilómetros de la frontera con Alemania. La tarde del encuentro los agentes británicos Best, Stevens, el oficial de inteligencia holandés Klop y su chofer Jan Frederik Lemmens, fueron secuestrados por orden de Himmler. Al llegar el automóvil con los agentes británicos fueron recibidos por oficiales del SD que adoptaron el disfraz de refugiados armados con subametralladoras. Klop trató de huir y en medio de una balacera fue herido y capturado. Minutos después, todos esposados, fueron llevados en dirección a la frontera donde un grupo armado de las SS los esperaba para protegerlos de la policía holandesa. Los secuestrados fueron trasladados a Düsseldorf para ser interrogados, donde debido a sus graves heridas Klop murió. Lo que había sucedido en el Café Backus no fue conocido por la inteligencia británica hasta el 21 de noviembre, cuando Heinrich Himmler hizo pública la captura de los agentes británicos y holandeses. Las razones por las cuales los alemanes interrumpieron las falsas conversaciones de paz no se conocen con certeza. El 8 de noviembre Georg Elser planeó poner una bomba en la cervecería Bürgerbräukeller de Munich donde Hitler dio un discurso por el aniversario del "Putsch" de la Cervecería de 1923.


 Café Backus

La bomba explotó diez minutos después que Hitler abandonó el local. Se especula que Hitler quiso distraer la atención pública inventando el complot internacional para asesinarlo forjado por agentes extranjeros. Otra posibilidad, se especula, es que Hitler se cansó de jugar con los agentes británicos y decidió ponerlos en ridículo con el secuestro de los agentes. En todo caso, el complot de la inteligencia británica y la holandesa le daba el pretexto para la invasión de Holanda en 1940. Los agentes Best y Stevens fueron encerrados en Sachsenhausen y después llevados al campo de concentración de Dachau donde fueron sometidos a severos interrogatorios. Por las informaciones que proporcionaron (Stevens tenía una lista con los nombres de los agentes británicos) desarticularon las operaciones del MI6 en Europa Occidental durante los primeros años de la guerra. Todos o casi todos los agentes británicos de la lista fueron arrestados, la mayoría de ellos en Checoslovaquia. Por esa razón los británicos tuvieron que transferir las operaciones de sabotaje y subversión a la recién creada "Special Operations Executive". Sin embargo, antes de eso, la credibilidad en las falsas conversaciones llevaron al gobierno de Chamberlain y su Ministro de Asuntos Extranjeros a continuar con su política de apaciguamiento y evitar el conflicto con Alemania. 

El asunto de Venlo hizo que los británicos no volvieran a considerar más una posibilidad de acercamiento con Alemania y puede haber influido en la decisión de no aceptar las insinuaciones que durante los primeros años de la guerra Hitler intentó para evitar el conflicto con Gran Bretaña. Pero además, las SD perdieron una gran oportunidad de sacarle aprovecho el éxito alcanzado por la inteligencia alemana durante las falsas conversaciones, éxito que pudo ser usado a largo plazo para infiltrar agentes dobles en la inteligencia británica. 

El Capitán Sigismund Payne Best y el Mayor Richard H. Stevens fueron liberados al finalizar la guerra.

Fuentes: 
http://www.exordio.com/1939-1945/militaris/espionaje/venlo.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Incidente_de_Venlo
http://es.wikipedia.org/wiki/Walter_Schellenberg

27/12/11

LOS COMANDOS DE SKORZENY EN ACCIÓN. BÉLGICA 1944.

Los planes de la Operación “Greif”, incluía un proyecto ideado por el propio Hitler, de características muy especiales. Una brigada de carros de combate, formada por voluntarios con uniforme norteamericano, aprovecharía la brecha abierta por el VI Ejército Panzer SS para tomar intactos los puentes sobre el río Mosa, entre Namur y Lieja.

El SS-Obersturmbannfürher –teniente coronel- Otto Skorzeny, al mando de esta unidad, recibió finalmente mucho menos material del esperado, y solo pudo equipar debidamente a tres selectos “teams” –denominación en inglés que se les dio a los pequeños grupos de hombres- compuesto por los hombres que mejor hablaban inglés. De los vehículos solicitados por Skorzeny, 20 carros Sherman, 30 coches blindados de reconocimiento y otros 30 Jeeps, solo recibió dos tanques, ambos inutilizados, cuatro vehículos blindados; la ropa norteamericana llegó al cuartel de Wahn en poca cantidad y pésimo estado, con lo que solo se pudo uniformar correctamente a los “speakers”, es decir, aquellos que debían hablar con el enemigo.

Skorzeny pasando revista a las tropas SS en las Ardenas

Los tres “teams” de Skorzeny actuaron en los primeros momentos de la operación con una sangre fría asombrosa. Según los informes posteriores enviados a Berlín, uno de los “temas” logró entrar en el recinto cercado de Bastogne, consiguiendo salir más tarde sin problemas. Las instrucciones eran claras y las acciones de sabotaje –cambio de letreros, falsos policías en los cruces- y propagación de bulos –se llego a decir que un comandante de las SS iba a lanzarse sobre Versalles en paracaídas para asesinar a Einsenhower- , causaron un desconcierto y confusión en las fuerzas aliadas mucho mayor del esperado por los propios alemanes.

De los 32 hombres que partieron con uniforme estadounidense, lograron regresar a las líneas alemanas 24. Ocho fueron dados por desaparecidos, pero hoy día es sabido que tres fueron ejecutados por espionaje y dos murieron en acciones de combate.

Uno de los infiltrados momentos antes de ser ejecutado

Uno de los Sherman utilizados durante la infiltración, ya recuperado por los americanos

Sin embargo, no fue esta la primera ocasión en la guerra en la que se emplearon uniformes enemigos en combate. En septiembre de 1942, una unidad del Longe Range Desert Group británico actuó en el frente de Tobruk con uniforme del Afrika Korps, y posteriormente, en el año 44, los Rangers estadounidenses realizaron un “raid” sobre los puentes de Aix-la-Chapelle y Sarrelouls en Francia, también con ropa enemiga.

Al concluir la guerra, Skorzeny fue juzgado en Dachau acusado de crímenes de guerra, pero el testimonio a su favor del Teniente-Coronel británico Yeo Thomas, jefe del SAS, resultó determinante para su absolución.

Fuentes:
Enciclopedia ABC, Segunda Guerra Mundial.
http://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_Greif
http://laultimabatalla.wordpress.com/2009/06/04/operacion-greif/

14/12/11

EL ARMISTICIO RUSO-FINLANDÉS.

En septiembre de 1944, las delegaciones de armisticio se sucedían una tras otra frente al Kremlin. Todos querían establecer una “paz honrosa” con Moscú. En medio de un auténtico desfile de comitivas, los rumanos llegados el día 11, firman el armisticio al día siguiente. Mientras, se espera a los búlgaros, arriban los finlandeses que lo concluyen el día 19 de septiembre.

Imágen de la guerra ruso-finesa

La ofensiva destinada a poner Finlandia fuera de combate había comenzado en la primavera de 1944 con el ataque al istmo de Carelia. Al amanecer del 10 de junio de 1944, el Ejército Rojo cruzó el río Sestra y, después de aplastar una serie de posiciones defensivas, conquistaba la ciudad de Vyborg el 20 de julio, mismo día del atentado contra Hitler. El ataque definitivo en Carelia se inicia el 21 de junio. El plan consistía en destruir el Grupo Fínes Olonets y llegar hasta la frontera fini-soviética de 1940.

Las tropas rusas del Frente de Leningrado y Carelia, en colaboración con la flota del Báltico y las flotillas del Ladoga y del Onega, consiguieron derrotar al Ejército finés, avanzando por el istmo de Carelia de 110 a 130 kilómetros, y entre los lagos Ladoga y Onega, de 200 a 500 km.


En la línea fronteriza de 1940, Moscú detuvo sus divisiones para dar así tiempo a los finlandese para “reflexionar”. En la primera semana de agosto, el presidente finés, Ryti, máximo responsable de la alianza con Alemania, dimitió. El Parlamento aprobó entonces una ley que confería poderes presidenciales al Mariscal Mannerheim. El veterano militar informaba a Keitel, jefe del OKW, llegado a Helsinki el 17 de agosto, que el acuerdo Ryti-Ribbentrop quedaba anulado unilateralmente.

Inmediatamente después, una delegación finesa de armisticio se trasladó a Moscú el 14 de septiembre y cinco días más tarde se llegaba a un acuerdo para establecer el alto el fuego definitivo entre las dos naciones. Finlandia debía pagar trescientos millones de dólares en un plazo de ocho años como indemnización por daños de guerra. Además, se produjeron también algunos ajustes en la línea fronteriza de ambos países.

Los alemanes se retiraron de Finlandia hacia Noruega empujados por las tropas soviéticas del General Meretskov. El norte de Noruega fue literalmente incendiado por las tropas germanas que serían evacuadas por mar, manteniendo la ocupación del resto del país hasta mayo de 1945.

Fuente: Enciclopedia ABC Segunda Guerra Mundial.

11/9/11

HOY RECORDAMOS... "LOBOS GRISES DUERMEN EN NUESTRAS AGUAS"

La Península Ibérica, por su situación geopolítica y tambien geoestratégica, se sitúa como puerta al Mar Mediterraneo, así como punto de tránsito marítimo de las rutas atlánticas. De este modo, las marinas de guerra de todos los contendientes que participaron en el ETO (European Theatre Operation), surcaron aguas españolas permanentemente durante toda la guerra.

Ya es sabido por todos que el fondo marino español es rico en pecios hundidos, y entre ellos, como no podía ser de otra manera, tenemos una buena cantidad de barcos y submarinos que corresponden con el periodo que en éste blog tráto. Son sobretodo, estos últimos, los Submarinos alemanes, los U-BOOT, los conocidos como lobos gríses, los que más abundan en nuestras aguas.
Me gustaria hacer pues, un pequeño repaso, a grandes rasgos, de alguno de los U-Boot que yacen en nuestras aguas, en muchos casos con sus tripulaciones al completo.
Comenzemos;


U-514 HUNDIDO FRENTE A LA CORUÑA.

Construido por la Deutsche Werft AG de Hamburgo y botado el 18 de noviembre de 1941, el U-514 era un U-Boot de la clase IXC, un tipo de submarino especialmente diseñado para misiones de largo alcance, que los de la clase VIIIC, el mas construido durante la contienda, no podían llevar a cabo debido a su baja autonomía. Un IXC tenia un rango de acción de 13400 millas náuticas a 10 nudos .
La tripulación standard de un IXC era de 48 a 56 hombres y su armamento consistía en 22 torpedos distribuidos entre 6 tubos (4 a proa y 2 a popa). Además disponía de varios montajes antiaéreos en la cubierta para su autodefensa.

El U-514 formaba parte de un grupo de combate conocido como “Gruppe Monsun” cuya misión era llevar a cabo operaciones ofensivas al norte del océano Indico, en el mar Arábigo. Además cada uno de los U-Boots del Grupo llevaba un cargamento especial para ser entregado en Japón.
El 8 de julio de 1943, el U-514 intentaba internarse en el Atlántico evitando las patrullas aliadas. Su próximo destino eran las aguas de Brasil, en donde su grupo de combate debía cargar el combustible necesario para llegar a su zona de operaciones en el mar Arábigo.

Cuando se encontraba mas o menos a medio camino entre Malpica y La Coruña (43.37N, 08.59W) fue avistado por un B-24 Liberator de la RAF que lo hundió tras un ataque con cohetes. De los 11 submarinos del Gruppe Mossun, tan solo 7 consiguieron llegar a las relativamente seguras aguas del Atlántico, ya que además del U-514, el U-506 y el U-509 cayeron presa de la aviación aliada antes de llegar a su objetivo.
En el momento de su hundimiento, se encontraban en el U-514 54 tripulantes, incluido su capitán, Hans Jürgen Auffermann, que en ese momento contaba con 29 años.

Hoy en día el U-514 sigue reposando en el mismo lugar donde lo hundieron aquel día del verano del 43. Sus restos están considerados tumba de guerra, y esta prohibido por el gobierno federal alemán cualquier intento de recuperar piezas o partes del submarino. Si hoy se decidiese reflotarlo, tal vez su aspecto seria similar al de su gemelo el U-534, que fue reflotado hace 15 años pese a que 5 de sus tripulantes habían quedado atrapados en su sala de torpedos. Por lo que sabemos, el U-514 sigue ahí abajo esperando a que alguien lo encuentre.


El canto de císne del U-514



U-602. SUPUESTAMENTE HUNDIDO EN LAS COSTAS DE IBIZA.

El submarino hundido en Tagomago podría ser el alemán U-602. Los expertos creen que hay «un 90 por ciento de posibilidades» de que se trate del sumergible nazi desaparecido en abril de 1943. Los cadáveres de sus 48 tripulantes se encontrarían todavía en el interior.


El U-602 tenía como comandante a Philipp Schüler y desde que entró en servicio en 1941 hasta su hundimiento, en 1943, sólo atacó con éxito un barco enemigo, al que, además, no logró hundir. Se ignora por completo cuáles fueron las causas de su hundimiento. Su último contacto por radio se recibió el 19 de abril de 1943 desde «el norte de Orán», pero otras fuentes indican que el 20 aún se comunicó con un barco italiano que navegaba cerca de allí.

A día de hoy, tenia idea que se iban a realizar una serie de inmersiones, pero he perdido la pista a la noticia. Si alguien sabe algo lo puede comentar. Por lo que he podido existen serias dudas de que el pecio sea el U-602, pero en cualquier caso lo que es seguro es que el submarino descansa en aguas de la Isla Pitiusa.




U-77. HUNDIDO EN CALPE.

Prácticamente todos los marineros calpinos conocían de la existencia de un submarino de la segunda guerra mundial hundido a muy pocas millas del Peñón de Ifach y que durante décadas todos los barcos pesqueros trataban de evitar para no “engancharse” las redes en sus restos. Muchas han sido las leyendas que el hundimiento de este submarino ha suscitado en la imaginación de la clase marinera. Aunque la más destacable sea la existencia de un tesoro –nada menos que de Rommel o del mismísimo Hitler- en lingotes de oro. Esto último, es la típica leyenda de pescadores, que no está confirmada.



El U-77 en segundo término

El día 28 de Marzo de 1943 a las 11.25 horas el U-77 fue avistado y atacado con bombas por un avión perteneciente al 48 escuadrón con base en Gibraltar el cual averió parcialmente al submarino aunque no le impidió el sumergirse y con ello perder su rastro. Este aviador solicitó ayuda y a las 17.45 acudió otro avión del 233 escuadrón con base también en Gibraltar. Este segundo avión, un Lokheed A-28 Hanson localizó al U-77 en la superficie a una distancia de 30 millas al Noroeste del primer ataque y durante una hora y diez minutos se dedicó a hostigarlo, finalmente, el Hanson al mando del oficial de vuelo Edgar P. Castell desde una altura de sólo 30 metros lanza 4 cargas de profundidad.

A pesar del intenso fuego antiaéreo de las ametralladoras de 20 mm procedente del submarino, las cargas cayeron a menos de 5 metros del sumergible, según consta en el informe redactado por el oficial de vuelo. El hundimiento del submarino se les atribuyó a los dos escuadrones.

Tripulación del U-77


U-616. HUNDIDO EN CARTAGENA.

El U-616 fue hundido en el Mar Mediterráneo al este de Cartagena, en posición 36.46N, 00.52E, después de los daños fatales de cargas de profundidad de los destructores de la marina estadounidense USS Nield, USS Gleaves, USS Ellyson, USS Macomb, USS Hambleton, USS Rodman y USS Emmons, además de cargas de profundidad lanzadas desde un avión británico Wellington.
En esta ocasión no hubo ninguna victima y fueron 53 los supervivientes.

Siento no poder aportaros fotos de es U-Boot, me ha sido imposible encontrar una foto del mismo.

Otros U-Boot hundidos en nuestras aguas fueron:

U-535 fue hundido a 8 millas de las costas gallega. Abril de 1943
U-514, a menos de 3 millas de la costa gallega. Abril de 1943
U-755, hundido al norte de Ibíza.
U-224, hundido frente a las costas de Cádiz. Enero de 1943
U-595, hundido frente a las costas Baleares. Noviembre de 1942

5/9/11

HOY RECORDAMOS..."LA ABUELA HA MUERTO", EL INCIDENTE DE GLEIWITZ

" La abuela ha muerto". Esta contraseña, pronunciada a las 20 horas del 31 de Agosto de 1939, por el jefe de la SA, Heydrich, abrió la puerta a la Segunda Guerra Mundial.

Todo habia comenzado unas semanas antes , cuando Hitler, ya decidido a atacar Polonia, encargo al ReichFürher SS Himmler organizar un incidente capaza de dar al ejercito alemán la excusa oficial que pudiera justificar frente al mundo la intervención armada en territorio polaco. Himmler habló con Heydrich y éste asumió personalmente la misisón de preparar un plan que previese el asalto de supuestos soldados polacos al puesto de radio alemana situado en Gleitwitz, a pocos km de la frontera. La operación fue preparada en el más absoluto secreto. Algunas decenas de hombres, casi todos SS, fueron enviados a la zona provistos de armas y uniformes polacos.


Estación de radio de Gleiwitz.

Mandaba el grupo un ex estudiante de filosofía llamado Alfred Helmut Naujocks. Miembro de las SS y colaborador de la Gestapo, Naujocks era un tipo audaz, un aventurero sin escrúpulos, fanático de la doctrina nazi. En lo sucesivo, la Gestapo acudirá de nuevo a él siempre que haya que crear "incidentes análogos". (Naujocks fue por ejemplo, el protagonista de la provocación montada por los alemanes para justificar ante la opìnión pública las agresiones contra Bélgica y Holanda.)


Alfred Naujoks

La misión del comando alemán era fingir un ataque a la emisora de Gleiwitz y leer alli por la radio un mensaje en lengua polaca obviamente hostil para con Alemania. Ocultos en su escondrijo, los hombres de Naujocks esperaron largo tiempo la orden de entrar en acción. La orden llegó finalemente en la tarde del 31 de Agosto con una llamada del propio Heydrich, en la que se dió la orden de atacar la emisora. La contraseña era: " La Abuela ha muerto". La ejecución del plan se desarrolló sin incidentes.

Los falsos soldados polacos atacaron la emisora, y para dar má credibilida aún al asalto, no duraron en abrir fuego sobre el personal de la emisora y algunos ciudadanos alemanes, que de buena fe, habían tratado de defenderse de los "polacos" Conquistada la estación de radio, los asaltantes leyeron por el microfono el mensaje previamente preparado y luego se alejaron fingiendo dirigirse hacia territorio polaco. Algunas horas despues del "incidente", las fuerzas armadas alemanas entraban en acción, mientras Hitler, desde Berlin, anunciaba por la radio:

"Esta noche, tropas regulares polacas han abierto fuego contra nuestro territorio. Desde las 4:45 horas, nuestras fuerzas armadas han pasado al contrataque".


La Segunda Guerra Mundial había comenzado...


Fuente: Sarpe SGM.

28/8/11

HOY RECORDAMOS...OPERACION ANVIL-DRAGOON. DESEMBARCO EN EL SUR DE FRANCIA

Vamos con una operación de vital importancia para lso ejercitos aliados en su camino hacía Alemania. Se tráta de una operación desarrollada en el sur de Francias en la costa azul, que recibió el nombre de Operación Anvil-Dragoon. Os dejo con el articulo que escribí hace un par de meses.

Tras el éxito de los desembarcos en Italia y Normandia, el Alto mando aliado se dispuso a realizar la tercera operación de desembarco en tierras del continente europeo. En esta ocasión el turno le tocaba al sur de Francia. El objetivo era tomar los puertos importantes que allí se situaban, como el de Marsella, y abrir un corredor a través del Valle del Ródano, que en caso de éxito enlazaría las divisiones desembarcadas con el 3 Ejército acorazado del General Patton, que por esas fechas estaría situado en las inmediaciones de Dijon, para de esta forma, se estableciera un flanco derecho potente para los ejércitos aliados en su camino a Alemania.

El nombre en clave de esta operación sería el de Anvil-Dragoon.La primera vez que se habló de la posibilidad de efectuar un desembarco en el sur de Francia, tuvo lugar durante la Conferencia de Québec, en Agosto del 43. En un primer momento hubo bastantes reticencias por parte de alguno de los asistentes, como por ejemplo Winston Churchill, que no veía con buenos ojos la idea. Churchill sostuvo que la Operación Anvil-Dragoon, desviaba recursos que hubieran tenido un mejor uso en la invasión de las regiones productoras de petróleo de los Balcanes. También, hay que tener en cuenta, que en esos momentos todos los esfuerzos aliados tenían una mira fija, la Operación Overlord. Finalmente, se llegó a un acuerdo para llevar a cabo los preparativos de la Operación.

El plan aliado para invadir el sur de Francia se fue desarrollando a lo largo de los primeros meses de 1944, si bien no se llegó a un acuerdo para la fecha del día D hasta finales de Junio de ese mismo año. Una de las causas principales de ese retraso era la discordancia que reinaba entre británicos y norteamericanos, a la hora de conformar las tropas que se iban a utilizar. La idea inicial era la de usar divisiones provenientes del frente italiano, pero los británicos se negaban en rotundo ya que consideraban más importante mantener todos los recursos allí. Esto unido a que los norteamericanos presionaban para que se produjeran los desembarcos cuanto antes creó una situación un tanto delicada entre los aliados. Se trataba de un capítulo más de la lucha por tomar decisiones importantes entre británicos y americanos.

Este hecho hizo que hasta que no se conjugaron dos importantes acontecimientos importantes, no se diera luz verde a la Operación Anvil-Dragoon. El primero de ellos fue la caída de Roma el 5 de Junio de 1944. Esto eliminaba la oposición de los británicos, que ya no tendrían excusa para negarse a los desembarcos, ya que con la caída de la capital, el frente italiano pasaba a ser historia. El segundo de los hechos definitivos fue el éxito de la Operación Cobra, que significó el avance aliado desde Normandia hacia Paris y hacia Alemania. Finalmente, tras muchos problemas, se fijó la fecha para llevar a cabo la operación. El Día D sería el 15 de Agosto, a las 08:00 horas.

El área elegida para el asalto tenía una extensión aproximada de 70 Km., y se situaba entre las localidades de Cavalaire-sur-Mer (a unos 17 Km. de la famosa localidad de Saint-Tropez) y Saint Raphael. Las playas elegidas, eran mucho más abordables que las de Normandia. La principal ventaja con la que contarían era que las mareas eran mucho menores además las playas estaban más resguardadas del mar. La climatología era excelente, propia del Agosto mediterráneo.




Operaciones aerotransportadas:

Al igual que ocurrió durante el Día D, esta operación no hubiera sido posible sin la actuación de las tropas paracaidistas que resultaron también en esta ocasión de extraordinaria importancia. En Anvil-Dragoon participó una fuerza aerotransportada de aproximadamente 5.500 hombres bajo el nombre en clave de Rugby Force, la cual debía saltar sobre la zona de Le Muy y Le Luc. Dicha fuerza estaba compuesta por la 1ª Airborne Task Force.

Esta unidad la componían la 2ª Brigada Paracaidista Británica, el Grupo de Combate del 517º Rgto. Paracaidista USA, y una unidad compuesta de paracaidistas/planeadores formada por el 509º Rgto de Infª Paracaidista, el 550º Rgto. Aerotransportado (planeadores), y el 1er. Batallón del 551º Rgto de Infª Paracaidista. También formaba parte de la fuerza aerotransportada la 887ª Compañía Aerotransportada de Ingenieros de Aviación, la única en toda la guerra que participó en combate.

El cometido de la Rugby Force era evitar a toda costa la llegada desde el interior de refuerzos así como cortar las vías de suministro que los alemanes pudieran utilizar. La misión de las tropas aerotransportada fue cumplida y se logró un bloqueo total que privó a los defensores de refuerzos y municiones.




El desembarco terrestre.

Todas las fuerzas que desembarcaron en las playas quedarían agrupadas según los planes en la Kodak Force. La fuerza que se emplearía en la primera oleada de desembarcos, estaba conformada por tres divisiones de infantería estadounidenses, todas ellas veteranas y procedentes del Frente Italiano. La 3 División, la 36 División y la 45 División de Infantería americanas serían las encargadas del asalto a las playas cuyo nombre en clave era “Alpha”, “Delta”, y “Camel” respectivamente. Todas estas divisiones se encontraban encuadradas dentro del VII Ejército Americano.

Estas fuerzas fueron apoyadas además, por Comandos Franceses que cubrieron los flancos occidental y oriental de la fuerza de desembarco, atacando diversas posiciones de artillería alemana que pudieran causar problemas a la infantería desembarcada. Uno de los grupos de asalto que desembarcaron fue 1er. Comando Francés de África del Norte, bajo el mando del Teniente Coronel George-Regis Bouvet.

La 3ª División de infantería USA, no encontró excesivos problemas en su llegada a las playas. Solo se produjo un contraataque alemán que fue repelido de manera contundente por los tanques desembarcados. El mayor obstáculo en la playa Alpha, lo constituía las numerosas minas que sembraban todo el terreno, por lo que el regimiento de zapadores tuvo que emplearse a fondo. A las 08:40 minutos, y tras solo 40 minutos de combates, siete oleadas de desembarcos estaban ya en la playa Alpha, y adentrándose hacía el pueblo de Cavalaire Sur-mer.




La 45 División de Infantería USA no halló apenas resistencia en la playa. Al igual que en Alpha, la playa Delta fue barrida por los tanques que destruyeron fortines y demás obstáculos que dificultaban el avance de la Infantería. Una vez superada la playa la 45 división tuvo que enfrentarse a una fuerte resistencia en el pueblo de Sainte-Maxime, en el que un grupo de alemanes se encontraba. Los GI tuvieron que desalojar una a una las casas y tras dos horas de combates el reducto alemán quedo eliminado.

La 36 División de Infantería USA fue la que más problemas se encontró. Ya incluso antes de tocar tierra, se perdieron varias de las LCVP (Landing Craft Vehicules and Personnaler) por el fuerte fuego de artillería que las defensas alemanas lanzaban contra ellas cerca del Cabo Antheor. Una vez en la playa Camel, y al igual que en las otras, el papel que jugaron los tanques fue fundamental ya que estos consiguieron abrir una brecha que permitió a los hombre de la 36 de Infantería tomar la carretera que circundaba la costa, y así disponer de las vías de comunicación. Tras la toma de esta carretera se avanzó en dirección a Sainte-Raphael. Los elementos de vanguardia de la 36, se encontraron entonces, a la altura del pueblo de Fréjus, con una importante resistencia, que les obligó a retroceder ante la intensidad de fuego de los alemanes. Para sortear esta complicación se solicitó por radio la ayuda de la aviación que envió al poco tiempo un grupo de B-24 Liberator que barrieron las posiciones alemanas. A las 17.00 horas, ya no quedaba rastro de los alemanes y los avances prosiguieron hacia Valescure. Ya por la noche, las colinas al noreste de Fréjus se alcanzaron y al día siguiente, un fuerte ataque permitió despejar y controlar por completo Fréjus y Saint-Raphaël, quedando así toda la zona bajo control aliado.




La Operación Dragoon puede considerarse como un rotundo éxito de los aliados ya que nada salió mal. Los aliados contaban con todo a su favor y supieron ejecutar los planes según lo establecido gracias a una excelente organización que les hizo gozar en todo momento de una superioridad que por ejemplo en Normandia o más tarde en Holanda no disfrutaron. Al final del 15 de Agosto en las playas del sur de Francia se hallaban aproximadamente unos 33.000 infantes, 3.000 vehículos y más de 5.000 paracaidistas.

El éxito de la Operación trajo consigo la conquista de los puertos de Marsella y Toulon, la toma de la ciudad de Cannes por los paracaídistas de la 1 Airborne Task Force el día 24 de Agosto, y la de Niza el 30 del mismo mes. Además, se consiguió abrir el corredor por el Valle del Rodano, a través del cual avanzaría el Séptimo Ejército americano para enlazar con Patton en Dijon, y formar el flanco derecho aliado hacia Alemania

Espero que os haya resultado interesante el artículo
Un saludo a todos.

Texto: Elaboración propia.

Fuente fotos y mapas:
http://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Dragoon
http://www.multimanpublishing.com/pp/anvil/anvil.html


24/7/11

LA MATANZA DE MALMÉDY.1944

En la mañana del 16 de diciembre, el coronel alemán de las SS Joachim Peiper recibió el mando de una unidad compuesta de cerca de 100 carros Pz IV y V, y un batallón de 40 King Tiger, apoyados por infantería motorizada. Su tarea consistía en actuar como cabeza de lanza en la ofensiva de la Ardenas.

El paso de Peiper a través de Bélgica dejó una estela de muerte. En Honsfeld, un área de descanso para el 349 Regimiento de la 99 división de Infantería norteamericana, paracaidistas que viajaban en los carros blindados saltaron para intentar cercar a las tropas enemigas. Diecinueve de ellos, que se negaron a rendirse, fueron fusilados. Cerca de Bullingen, Peiper tomó un pequeño aeródromo y obligo a los GI capturados a abastecer a sus tanques. Una vez terminada la tarea, fueron fusilados. En Ligneuville, otros ocho prisioneros norteamericanos murieron.

Miembros del Kampfgruppe Peiper camino de Malmédy


Continuaron el avance hacia la ciudad de Malmédy, donde una columna norteamericana, equipada solamente con armas ligeras, se vieron obligados a capitular contra los tanques alemanes. Tras registra a los prisioneros, los alemanes les ordenaron en ocho filas de15 hombres cada una. Entonces hicieron avanzar dos tanques y los soldados fueron abatidos con fuego de ametralladora. De los 120 norteamericanos, 20 lograron salvarse milagrosamente y, a pesar de las heridas, pudieron esconderse en un bosque cercano. Unos doce hombres consiguieron introducirse en un café, pero los alemanes incendiaron el edificio y fusilaron a todos ellos según iban saliendo, asfixiados por el humo.

Vista de la ciudad de Malmédy durante la campaña de las Ardenas

Cuando el informe sobre la matanza llegó al Cuartel General del I Ejército, el mismo día, fue hecho público. Esto resultó ser un punto decisivo de la campaña, pues en vez de causar pánico entre los soldados norteamericanos, como pretendía Hitler, fortaleció su moral a la hora de hacer pagar a los alemanes su crimen.

Cadaveres de los norteamericanos fuslidados.

Tras la guerra, Peiper y sus cómplices fueron arrestados y juzgados por el asesinato de 308 soldados y 111 civiles, aunque se estima que el número real de sus victimas llega al doble de esas cifras. Peiper fue condenado a muerte, pero se le conmutó la pena por cadena perpetua en septiembre de 1948. El 22 de diciembre de 1956 fue sorprendentemente liberado.


Fuente: Enciclopedia ABC, Segunda Guerra Mundial.

17/7/11

LA RUPTURA DEL CERCO DE BASTOGNE

El cuartel general del VIII ejercito americano en Bastogne, Bélgica, estaba situado en el centro de la red de carreteras en la línea de avance alemana. Si los norteamericanos controlaban el pueblo, las posibilidades de alcanzar el río Mosa se verían enormemente reducidas.



El 20 de diciembre, los alemanes habían logrado cercar Bastogne. La totalidad de la las tropas norteamericanas en el área, pasaron al mando del General McAuliffe, comandante en jefe de la 101 División Aerotransportada americana, los “Screaming Eagles”. Pese a la intensa cortina de artillería alemana, los defensores estadounidenses lograron resistir gracias a las provisiones recibidas por aire, y al empeño y sacrificio de los chicos de la 101.

Mientras, el General Patton encargó a la 4ª División blindada la tarea de romper el cerco a Bastogne. Tres columnas convergentes atacaron a la 5 división de Paracaidistas alemana al sur de la ciudad. La brecha final fue abierta por la TF R, apoyada por el 94 Regimiento de artillería y el 37 batallón de carros., avanzando desde el pueblo de Assenois, a 4,8 kilómetros de la ciudad. Assenois, fue sometido al fuego de artillería desde las 17:00 horas del 26 de diciembre. Los carros norteamericanos irrumpieron el pueblo, mientras seguían cayendo los obuses. A continuación se entabló un combate, pero el avance yankee no pudo ser neutralizado. Bastogne fue liberado el mismo día. Cerca de 12.000 alemanes murieron, así como 3.900 americanos. Las perdidas en vehículos blindados también fueron enormes. 150 tanques norteamericanos y 450 alemanes quedaron destruidos.



La mañana del 23 de diciembre era fría., aunque clara. Esto permitió a la aviación norteamericana operar nuevamente tras un periodo de nubes y niebla. Se pudo suministrar así provisiones a los americanos sitiados en Bastogne. El día 26 de diciembre, 286 aviones lanzaron nuevamente suministros, sobretodo municiones y medicinas. Hubo, además, una “prima” para los defensores: los aviones de carga iban protegidos por cazas, que una vez terminada la misión, atacaron las posiciones enemigas antes de acudir a sus bases.

Para más información de Bastogne e imágenes, os invito a visitar los reportajes que colgué el año pasado sobre mi viaje a esta localidad belga y que es sencillamente espectacular. Pinchad en cualquiera de los siguientes enlaces.

Bastogne, el pueblo.

Bastogne Historical Center.

El Memorial du Mardasson.

16/5/11

EL PUENTE AÉREO EN STALINGRADO

El aprovisionamiento de las fuerzas alemanas cercadas en Stalingrado fue una labor de titanes. La fuerza aérea alemana que había tomado a su cargo la tarea, no estuvo a la altura de la situación y la operación, fracasó estrepitosamente. Uno de los pilotos que intervino en la misma relata así los acontecimientos:

“Las dos bases de partida estaban a una distancia de doscientos kilómetros de Stalingrado. En el interior de la misma bolsa había cuatro campos de aviación: Pitomnik, Basargino, Gumrak, y Goroditsche. El termómetro cayó pronto hasta 20 y 25 grados bajo cero. Si se producía un recalentamiento, la nieve se transformaría en una masa cenagosa. Así pues, los cambios de temperatura resultaban muy peligrosos.

Un avión Ju-52 se apróxima a uno de los aerodromos de Stalingrado para abastecer a las tropas.

Las bases de partida no tenían pistas de vuelo sólidas. Además, por todas partes se amontonaban mercancías destinadas a Stalingrado. Carburante, municiones y productos alimenticios. El 30 de noviembre, el General Fiebig fue puesto al frente de la operación de suministro. Los aparatos llegaban sin interrupción a las bases. El 1 de diciembre se contaban alrededor de doscientos Ju-52, cien He-111 y veinte Ju-86. Más tarde se emplearon los cuatrimotores He-177, pero estos resultaron rápidamente insuficientes y no estaban a punto para desarrollar este tipo de operaciones. El cuatrimotor FW 200 también se adaptaba mal a operaciones de aquel género, porque requería un personal de tierra altamente cualificado y experto.

Dese los primeros días se vio que no era posible, ni siquiera con buen tiempo, asegurar el transporte de las cantidades de mercancías exigidas. Los rusos estaban al acecho en la entrada de la bolsa, lo que dio lugar a furiosos combates aéreos. Las bombas enemigas abrían profundos embudos en las pistas de aterrizaje y muchos aparatos muy cargados se estrellaban e incendiaban al tocar tierra. Apenas los aviones acababan de parar, los camiones se aproximaban. Manos febriles cargaban la preciosa mercancía, mientras que en el cielo resonaba el estruendo del combate. Soldados heridos yacían en un lado y en otro suplicando y gimiendo que se les sacara de allí. Se los transportaba en las bodegas de los He-111 a retaguardia.

Los mismos aparatos prestaban un esfuerzo considerable. Los motores arrancaban muy mal y, en general, hasta el mediodía no marchaban bien. A veces, incluso rehusaron hacer ningún servicio. Se carecía de todo; desde herramientas hasta calderas móviles. En el interior de la bolsa, el hambre comenzaba a hacerse sentir. Desde los primeros días del cerco, las raciones de los hombres habían sido reducidas a dos tercios de lo normal. A las tropas, los combatientes y expuestas al frío, no se les distribuía a partir del 3 de diciembre, más que dos rebanadas de pan; es decir, 200 gramos y una sopa. En consecuencia, los soldados se debilitaban rápidamente. Cada día aumentaba la proporción de enfermos y heridos. Desde luego, o era solamente el General Fiebig el que sabía lo que ocurría, sino que también las tripulaciones, en contacto con las tropas de la bolsa, se daban perfecta cuenta de todo.

Con frecuencia los aparatos despegaban a pesar de las nubes y la nieve, y en tales circunstancias, las misiones eran más lentas. Los cristales de las carlingas y los parabrisas se cubrían de hielo y perdían sus propiedades aerodinámicas. Con dificultad, los aparatos volaban a través de las tempestades de nieve y llegaban a la base de Pitomnik. Allí todo estaba cubierto por la nieve. Al aterrizar, los aparatos, pesadamente cargados, rodaban hasta que de pronto, la nieve cedía bajo las ruedas y capotaban en los embudos de las bombas.

Nunca se logró la cuota diaria de doscientos aparatos. La cifra más elevada que se alcanzó fue la ciento cincuenta y cuatro aparatos”.

5/5/11

A LA CAZA DEL ALTMARK

Diecisiete de diciembre de 1939, Montevideo, Uruguay. Las playas y los muelles albergan a miles de personas silenciosas y expectantes. Desde las azoteas de los edificios más altos, muchas personas observan. No siempre puede verse un acorazado que parte a la batalla. Instantes después, inesperadamente todo concluye. Una violentísima explosión sacude a la ciudad entera. El acorazado de bolsillo alemán Graf Spee, ya no existe. Un amasijo de hierros se hunde en el Río de la Plata.

A pesar del gran éxito que se apunta el Almirantazgo británico, éste sabía que el Graf Spee no estaba solo. Otro navío lo acompañó durante su última campaña, y en él, se encuentran centenares de tripulantes de los barcos hundidos por él. Eludiendo el cerco impuesto al Graf Spee, su acompañante ha logrado desaparecer. ¿Dónde esta? Es tarea del Almirantazgo dar con el buque auxiliar del Graf Spee, el Altmark.


Noruega, 14 de febrero de 1940. El Agregado naval francés, teniente de navío Kermarre, conversa con algunos marinos noruegos. La charla, trivial, es seguida atentamente por el Agregado, y su perspicacia se ve premiada. Uno de los capitanes manifiesta haber navegado toda la jornada a través de los fiordos cerca de un barco muy semejante al Altmark. El marino francés no pierde un instante. Rápidamente transmite la información a la legación de Francia en Oslo. Desde allí, la comunicación pasa al Agregado británico. Minutos más tarde el Comando costero británico apronta sus aparatos e inicia la caza.

Dieciséis de febrero de 1940, 12.52 horas. Aviones de reconocimiento británicos patrullan el sur de Noruega. La costa es una verdadera maraña de escotaduras, bahías cabos y ensenadas. Un pequeño punto se vislumbra a lo lejos y los aviones realizan una pasada tras otra por encima de él. Aparentemente es un mercante en pacífica marcha, pero algo le delata. A popa, apenas enmascarado por la pintura el nombre se destaca claramente visible… “Altmark”.

La radio transmite la posición y el rumbo. La caza ha comenzado. En el Almirantazgo, sobre la gran mesa de operaciones, un pequeño cubo de color rojo, señala la posición de la flotilla de torpederos del capitán de navío Vian. Está muy cerca del Altmark y la orden parte de inmediato. El barco alemán debe ser capturado.

El barco alemán, mientras tanto, fuerza las máquinas en demanda del Skagerrat. Si logra penetrar en él, a buen seguro los torpederos alemanes protegerán su regreso a puerto. Los torpederos del capitán Vian navegaban a toda máquina hacia el Altmark, que imposibilitado de cruzar el Skarregat, vira hacia babor, y pone proa a la costa noruega. Una pequeña escotadura de apenas doscientos metros de ancho le sirve de refugio.

Pero la suerte parecía estar de lado de los alemanes. Dos cañoneras noruegas salen en su ayuda e interceptan a los torpederos ingleses. Les informan de que el carguero alemán ha sido registrado por ellos, y que no oculta nada anormal. El Capitán Vian, creyendo en la honestidad de los marinos noruegos, radia un mensaje al Almirantazgo.

“Sin novedad. Falsa Alarma. Presunto Altmark visitado por barcos noruegos. Todo normal a bordo”.

Churchill estaba conferenciando con el Primer Lord del Admiraltazgo, Almirante Dudley Pound, el Almirante Phillips, y sus ayudantes, cuando el mensaje de Vian llegó a su poder. Lee rápidamente el texto, y tras proferir una exclamación de furor, se arroja sobre el teléfono. Instantes más tarde, Churchill impartía órdenes a Vian.

“El Altmark será revisado por la fuerza, sea cual sea la reacción de los barcos noruegos. Si el torpedero noruego se interpone, pase de largo. Si lo ataca, respóndale”.

Nada más hacía falta a Vian para que su barco, el “Cossack”, forzara sus máquinas en apresurado regreso al fiordo donde se encontraba el Altmark. La oscuridad comenzaba a envolverlo todo cuando los potentes reflectores del Cossack iluminaron el barco alemán y en un primer plano, al torpedero noruego “Kjell”. Un rápido intercambio de mensajes entre Vian y el capitán del navío noruego, confirmó que la posición de los noruegos estaba claramente definida: mantuvieron su afirmación posterior. “El Altmark no conduce prisioneros…todo es normal a bordo”.

Siguiendo sus instrucciones, Vian no dudó un instante. El Cossack, se lanzó al abordaje, ante la mirada de los noruegos. El Altmark mientras tanto, tratando de embestir al Cossack, se precipitó sobre la costa encallando. De inmediato, la nave inglesa o abordó y sus tripulantes se lanzaron sobre la cubierta del barco alemán. Tras un furioso y sangriento cuerpo a cuerpo, los británicos quedaron dueños del terreno. Una rápida inspección les permitió comprobar que el informe de los noruegos era falso. En las bodegas del Altmark, se hacinaban 300 ingleses, tripulantes de los barcos hundidos por el Graf Spee.